Un vídeo de los inicios cornudos de Carla y Paolo

Aprovechando el tiempo libre que nos brindan estos días de vacaciones, nuestros amigos Carla y Paolo han estado revisando archivos y nos envían un video de uno de sus primeros encuentros con corneadores.



A Paolo le encanta ver a Carla follando con un buen corneador. El video que recogemos a continuación nos muestra a Carla ofreciendo su ojete al corneador para deleite de su marido, Paolo. Tiene algunos años y vemos a Carla, como siempre, bella y elegante. Carla en aquellas fechas estaba ya muy enamorada de Paolo y sabía que el disfrute que iba a tener mientras era enculada por el amigo corneador le pondría a mil a su marido. Así fue. Como vemos, a pesar de la inexperiencia de Carla, no tiene ningún problema en abrirse y soltarse a su corneador, esta vez de color blanco. Paolo nos comenta que no era el primer corneador que enrababa a Carla, ya hubo varios antes que el del video pero si nos subraya que es una de sus primeras grabaciones. 



El corneador, nos comenta Paolo, era un vecino muy simpático que no perdía oportunidad siempre que se cruzaba con ellos de piropear y mantener la mirada a Carla. Ante el interés del vecino corneador, Paolo animó a Carla a que fuera receptiva y que se mostrara igual de interesada y amable. Días después y en un encuentro buscado por parte de Paolo le propuso tener una cita a tres. Como os podéis imaginar el vecino no tuvo ningún inconveniente en acudir… El vídeo está al final. Por cierto, subrayo que no todos los buenos corneadores son negros, también hay blancos que saben estar a la altura, ¿no os parece? Y otra cosa, y esto va para una buena amiga y lectora del blog: "como ves en el video y las fotos de esta pareja, el marido es cornudo, sí, pero también puede tener un papel importante, no se le excluye, participa y disfruta... toma nota y espero que esto te sirva para eliminar las dudas respecto a que tu marido quede marginado y si lo queda seguro que como buen cornudo también disfrutará".



Paolo nos informa que están a la espera de un encuentro con un nuevo corneador. En esta ocasión el corneador tiene un “rabo enorme” como le gustan a Paolo y de los que Carla sabe sacar un buen provecho. Como siempre quiero dejar constancia de nuestra gratitud y admiración por esta pareja, grandes amigos y colaboradores de este blog. A continuación un enlace a una de sus últimas entradas...

Las sonrisas de la esposa de mi amigo


Por exigencias de los protagonistas, hemos procedido a eliminar las imágenes y agrupar todos los textos en una sola entrada. Ojo, la imagen no es una foto, es una reproducción de la obra pictórica: “el origen del mundo”,  de Courbet. Un cuadro que tiene una historia parecida a este caso. El cuadro fue censurado y se tuvo que eliminar la cara de su protagonista. Las entradas agrupadas son las siguientes y están publicadas por orden de aparición. Obviamente sólo se mantienen los comentarios de la primera entrada, el resto también han sido eliminados. 

Las sonrisas de la esposa de mi amigo (18.07.2012)

“Es increíble la sensación de ver a tu esposa con otro hombre” (03.10.12)

Hola Alberto, te cuento que al fin el sábado mi esposa cogió con mi amigo de 25 años delante de mi... (27.12.12)







Las sonrisas de la esposa de mi amigo (18.07.2012)

“Una verdadera belleza… me encanta su sonrisa, estoy seguro que una mujer que sonríe de esa manera tan bella debe tener una rajita del coño igual de preciosa y sonriente”.

Esta es una parte del correo que le envié a este amigo después de ver las fotos que me había enviado de su mujer. Os puedo asegurar que no eran fotos subidas de tono ni en situaciones arriesgadas, eran normales, las que un marido hace a su esposa, en casa, en vacaciones… imágenes sencillas pero que en este caso trasmitían una sensualidad especial. Es lógico que este amigo arda en deseos de conseguir su objetivo: convertirse en un cornudo consentidor y compartir con otros el placer de follar a su mujer… un placer así no puede ser privativo de un solo hombre, máxime cuando este aspira a ser un auténtico cabrón consentidor. 

Siempre que veo la sonrisa en la cara de una mujer, me pregunto cómo será su sonrisa vertical. Por lo general no coinciden, suelen ser sonrisas distintas, pero sí es cierto que cuando una mujer tiene una bella sonrisa en la cara también la tiene entre sus piernas. La primera vez que vi a la protagonista de este testimonio no dude ni un minuto en imaginarme una amplia y cálida sonrisa vertical. No me equivoqué. Con su marido llevo carteándome desde hace meses, he visto fotos de todo tipo, videos, me ha contado sus pensamientos, le he preguntado… En definitiva, hemos llegado a un grado de complicidad que me ha permitido elaborar y publicar la siguiente entrada. No puedo dar muchos detalles de ellos, su situación y la ciudad en la que viven lo impiden. El lector inteligente podrá leer entre líneas y comprender mucho mejor el por qué de ese anonimato. Eso sí pido disculpas por privaros del inmenso placer de contemplar los ojos, la boca, la sonrisa de la esposa de mi amigo.

Principios de 2012, un seguidor del blog me envía este correo. 
Siempre me ha excitado compartir a mi esposa. Por eso, cuando vi su blog, me interesó bastante. Tengo 41 años, mi esposa 33. Desde hace tiempo he estado convenciéndola para que dé el paso y ahí vamos, poco a poco. Les cuento mi historia.

Conocí a mi esposa en 2001, fue mi segundo matrimonio... Antes de conocerla yo era muy celoso, bastante diría yo, pero cuando empezamos a salir, en el proceso de conocernos, empecé a indagar sobre su pasado, sus novios, sus exparejas, su primer beso, en fin sus primeras experiencias. Ella era muy franca y de a poquitos empezó a contarme lo que yo le preguntaba, al principio tenía la sensación que ya conocía de los celos, pero si ella me detallaba como era un beso con un ex novio, mi pene reaccionaba inmediatamente, así me di cuenta que me excitaba escuchar los relatos...


A mí se me hizo vicio, cada vez quería saber más detalles, quiénes habían estado con ella, qué le habían hecho; de esos relatos los que siempre me gustaron más fueron dos. El primero fue cuando era virgen y le gustaba un compañero de estudios, alto y delgado, se fueron a la casa de él y se desnudaron, cuál sería su sorpresa, cuando se encontró un pollón enorme (el más grande que ha visto en su vida según me ha confesado), el cual con gusto se comía para luego masturbarlo con crema, quedando sus manos lefadas, a la fecha dice que no se dejó follar, porque como era virgen le daba miedo ese pollón, pero aún suspira por esa polla que se perdió su chochito, ja ja…

En esa misma época, empezó a frecuentar un gimnasio, ahí rápidamente fue detectada por un instructor, pequeño pero grueso como un toro. El empezó a seducirla, decirle que quería darle lechita, que un culo así merecía una buena follada… Esto provocaba en ella una gran excitación y el deseo de provocarlo, por lo que usaba minúsculos leotardos, tan ceñidos que su rajita se veía perfectamente… Un sábado tuvieron su primera cita, se fueron por ahí a comer algo y cuando volvían le propuso que pasaran al gimnasio, ahí mismo la folló en el suelo y en las máquinas para hacer pesas, pues como el instructor era tan fuerte, se lo podía hacer como quisiera, sin problemas… Era un follador incansable y le podía hacer la faena durante horas sin problemas…Estos relatos con todo lujo de detalles me excitaban mucho y me hacían fantasear en cómo se vería ella cogida por otro hombre, así nació mi gusto por este fetiche que todos compartimos...


Estas fantasías se las contaba a ella, cuando teníamos relaciones o cuando teníamos algún contacto sexual y notaba como se excitaba cada vez más con mis relatos. Por ejemplo, teníamos la costumbre de ir a un mirador desde donde podíamos ver la ciudad, cuando íbamos subiendo, ya ella conocía donde me podía bajar el pantalón para poder meterse mi polla a la boca, al mismo tiempo que yo le tocaba la rajita y el culo, mientras yo seguía manejando le decía como me gustaría verla poseída por más de un hombre, esto la ponía a mil, pues sus mamadas se hacían más fuertes y desesperadas… Ella seguía pegada a mi polla, mientras yo manejaba hasta que llegábamos al mirador, donde nos quedábamos un rato, mientras nos tocábamos y besábamos, hasta que emprendíamos el viaje de regreso y ella de nuevo con mi polla en su boca, mientras yo manejaba… Hasta que le dejaba toda mi lefa en su boca, la cual se tragaba hasta su última gota…


Así pasó el tiempo hasta que nos casamos unos dos años después... Ella trabajaba en un empresa en la capital, y al año de estar casados, pasó por una época donde tenía muchas actividades a deshoras en el lugar de trabajo, también notaba yo que usaba la ropa íntima más sexy que tenía cuando iba a trabajar (yo le preguntaba por qué usaba esa lencería tan pequeña y sexy y ella me decía que porque le gustaba sentirse bonita con ella). Cuando teníamos relaciones eran muy ardientes, yo le seguía diciendo mis fantasías y ella cada vez que oía que yo le decía que la quería ver con otro hombre, se venía en un orgasmo descomunal.... Así pasamos un tiempo, hasta que me contó que le gustaba un compañero... Yo la indagué un poco y me contó que el compañero no le seguía el juego y que se sentía mal y deprimida por eso... Así le empecé a dar consejos, para que lo sedujera... Así hablábamos horas, sobre la forma que ella podía conquistarlo... Así pasó un tiempo, hasta que un día que teníamos relaciones, me confesó llorando que si había tenido sexo con el y que eran amantes... No te imaginas mi polla, se me quería reventar de la excitación... Así que luego que se tranquilizó, le pedí que me contara detalles. El amante era un compañero de ella, de una posición importante en la empresa, menor un año que ella, más alto que yo y fornido, es decir el típico toro. Ella había coqueteado con el varias veces, hasta que decidieron salir y ya en su primera salida parquearon el auto en un lugar tranquilo y se empezaron a besar, ella se abrió la blusa para que le tocara las tetas, mientras ella le tocaba la polla, luego le metió uno de sus enormes dedos en la concha y ella del placer de recibir un dedo que más parece una polla, casi se viene de la sensación. Ella luego lo mamó y lo excitó mucho, pero le pidió que lo dejaran así ese día...

Luego de eso, si tuvieron varias relaciones, a veces llegaban al motel y el la alzaba y la penetraba y se la llevaba así clavada a la habitación... Ella lo mamaba y lo dejaba que terminara en su boca y tragaba su leche. También le dio el culo (de hecho el día después yo le mamé el culo y se lo sentí bastante más abierto de lo normal, lo que me excitó muchísimo) Esta relación en realidad duró poco porque su compañero no quiso seguir, a ella le dio una depresión de la cual yo la ayudé a salir con mucho amor, porque el que me pusiera los cuernos fue lo más delicioso en sexo que me ha pasado, incluso les puedo comentar que yo lo conocía y hablábamos sin problemas. Desde entonces trato de que lo vuelva a hacer, pero ella como se enamoró de su amante le ha dado miedo. Hasta ahora está contemplando la idea de nuevo, fantaseamos mucho y llegamos al trato de que ella se puede hacer de un amante y si quiere luego podemos hacer un trío.

 
Algunas semanas después, responde a alguna de mis preguntas 
“Te puedo asegurar que la chupa muy bien, no le hace ascos, le pone empeño, le gusta ensalivarla y si debe tragar leche, lo hace sin complicaciones... Veamos que te parecen estas fotos”.

Extractos de algunos correos recibidos entre abril y mayo 
"Tu zorrita, mi esposa, está muy bien, ha adelgazado un poco por el asunto de la natación y ya sabes lo que eso motiva a las mujeres. No me molesta para nada, como buen cornudo que soy, sabes lo que me excita que otros hombres la deseen".
"El sábado y el domingo la surtí bastante bien, además, como te comenté, cada vez le refuerzo más que quiero verla con otros hombres y que me gusta para nosotros ese estilo de vida alternativo. Ella está muy clara y le excita el asunto. Qué daría yo porque me acompañaras en su ración de lefa".
"Alberto, qué gusto saber de ti… Espero con ansias ver mi experiencia publicada y las fotos, aunque me preocupa un poco que se le pueda reconocer, pero confío en tu buen hacer. Te fallo con el papel escrito sé que ella nunca estará de acuerdo, bueno, al menos de momento..."



"Te tengo muy buenas noticias... Hace un mes, ella decidió dar un paso adelante, ha decidido que se quiere liar con un macho y ha estado en contacto con 3... Aunque aún no me ha montado los cuernos, pues ha estado hablando con ellos y cachondeando, lo que es un gran avance".
"De los tres, tengo puestas mis esperanzas en uno que parece un buen corneador, es fuerte, bien educado, con buen cuerpo y está muy interesado en cogérsela. Ella de momento se comunica con el por correo y por teléfono para ir conociéndose..."

Correo de 12 de julio de 2012 
Date: Thu, 12 Jul 2012 23:54:18 +0200
Subject: BORRADOR entrada
From: corneador.toro@gmail.com
To: XXXX@hotmail.com
Hola Alberto, me encanta como lo redactaste, excelente la introducción...
De momento no la ha enrabado, pues el salio del país, pero estuvieron hablando por teléfono, y las cosas marchan muy bien, ella anda bien caliente e incluso sigue hablando con un amigo mío al que también calienta mucho...
Además ella no descansa y le puso el ojo a un nuevo compañero de trabajo que le gusta mucho... Como podrás ver, mi bella esposa está deseosa de otras vergas...
Cuando la enraben, no dudes que te contaré inmediatamente... Te puedo decir que mi verga está como rejuvenecida, y la rajita de ella, cuando la toco y ha estado hablando con alguno de sus posibles corneadores, se moja increíblemente...
Saludos y muchas gracias por tu ayuda...
Pregunta final... Crees que es mejor que tenga varios corneadores? A mí me parece que si... Para evitar sentimentalismos...


Mi respuesta
Amigo, en tu caso, una cosa es lo que tú quieras y otra lo que tu mujer prefiera. Me parece que tu mujer opta por centrarse en un solo corneador. No he pasado por alto que ella en algunas ocasiones siente cierto encariñamiento con el corneador de turno. Esto es normal en esposas sensibles y que consiguen cierta complicidad sentimental con el corneador. Aquí también interviene el tipo de corneador que se trate, ya sabes que los hay más físicos que son los que dan rabo sin piedad y sin pararse en sentimentalismos y los que van más en plan psíquico, con estos últimos se puede dar con más facilidad ese sentimentalismo que dices.
En cualquier caso, lo que tienes que hacer es probar. Es decir, que una temporada esté con un corneador con el que la complicidad de tu mujer supere lo estrictamente físico y otra temporada que ella alterne en su cama a varios corneadores, llegando incluso a realizar un trio o cuarteto con dos o tres corneadores a la vez.
Ahora bien, me tienes que reconocer que en ambos casos, esa mezcla de celos con el placer de ver o saber que tu esposa está en brazo de otros hombres, que pueden ser mejores o peores que tú, es una chispa más de esta práctica.
Seguiremos trabajando en este tema y aprovecho para dejar la pregunta abierta para que haya comentarios de nuestras lectores y lectores al respecto.



¿CREEN USTEDES QUE UNA ESPOSA DEBE TENER UNO O VARIOS CORNEADORES A LA VEZ CON EL FIN DE EVITAR QUE HAYA OTRO TIPO DE EMOCIONES A PARTE DE LA PURA JODIENDA?

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“Es increíble la sensación de ver a tu esposa con otro hombre” (03.10.12)

Seguro que reconocéis a esta belleza. Hace unas semanas publicamos en el blog los correos que intercambié en el último año con el marido de esta maravillosa mujer: “Las sonrisas de la esposa de mi amigo”. En estos correos mi amigo me comentaba los primeros pasos de su mujer en el proceso de su emputecimiento y como él se empezaba a sentir satisfecho por coronarse unos cuernos consentidos. Bien, si recordáis, en aquellos correos la situación se quedó un poco abierta… Han pasado unas semanas y han ocurrido cosas. Os incluyo a continuación los correos de mi amigo contando los avances de su esposa y alguna de las fotos. Espero que disfrutéis del proceso y las imágenes. 

01 de agosto 2012. “Ya puedo lucir una mejor cornamenta” 
Hola Alberto, espero estés bien, finalmente me pusieron unos hermosos cuernos, voy a hacerte el relato, espero que lo disfrutes tanto como lo disfrute yo. Eso sí, yo no estuve presente, pero te contaré todo lo que ella me contó y lo que hicimos!

Mi mujer se ha tomado bastante en serio su condición de hotwife, se esmera más en la forma de vestir, usa más vestidos y enaguas, se compró ropa íntima deliciosa y lo mejor de todo es que ha coqueteado activamente con varios hombres. De ellos, yo le había presentado un posible corneador, con el que ha estado hablando por espacio de dos meses. Luego de un primer intento infructuoso, ayer quedaron en una cita. 

Ella me llamó a las 6 de la tarde, para decirme que se iba a ver con él, por lo que yo me fui a la casa a esperar, te he de decir que yo estaba bastante ansioso, pero excitado...

Como a las 8:45 de la noche llegó a la casa, andaba vestida realmente deliciosa, se veía hermosa, una blusa roja de manga larga, una enagua azul ceñida al cuerpo, sobra decir el culo que se le veía, bien peinada y maquillada, además con uno de sus mejores perfumes...

Luego de saludarla, me abrazo ansiosa, entre nerviosa y excitada y le pregunté que cómo le había ido y me dijo "me cogieron", como podrás imaginar eso me excitó terriblemente...

Y me pidió que le hiciera el amor, que ella era mía, que me necesitaba...

Yo metí la mano entre sus piernas, para sentir su vagina y la hice quitarse la ropa, andaba un juego de sostén y tanga de hilo rojo de encaje, realmente se veía deliciosa... La senté en un sillón, con las piernas completamente abiertas, en zapatos de tacón rojos y le corrí el calzón, ahí pude notar sus labios desacomodados, inflamados, se notaba que había sido penetrada...

Le empecé a mamar la raja y le pedí que me contara detalles, al mismo tiempo me pidió que le metiera un dedo para que le acariciara el punto G fuertemente... Mientras le hacía esto y la sentía muy mojada, ella empezó su relato...

"Ella y su amante, llegaron al motel, donde el la besó por primera vez, pasándole la lengua por toda la boca… El se fue al baño y ella se desnudó, quedando nada mas en ropa íntima, fue donde él, para que la viera, ante lo cual el dijo que se veía deliciosa y que tenía un culo riquísimo… 

Fueron a la cama, él la puso contra un espejo y le empezó a mamar la raja, luego la puso en 4 y la siguió mamando, al tiempo que ella le pidió que le metiera los dedos y le acariciara el punto G…

Estuvieron así un rato con varios dedos en su coño, hasta que cambiaron y ella le tomó la polla y lo empezó a mamar…El aprovechó para follarle la boca fuertemente….”

Mientras me contaba esto, yo la seguía mamando, estaba muy mojada y los movimientos de su cadera eran super fuertes…. Hasta que se vino en un fuerte orgasmo que sentí en las contracciones de su vagina alrededor de mi dedo… Cuando saqué mis dedos de su coño, cayeron al suelo 4 goterones de su lubricación, lo que quedó en mis dedos me lo comí golosamente…

Me pidió que la penetrara, me senté y ella se sentó a horcajadas sobre mi verga, al mismo tiempo que seguía su relato…

“El se acostó en la cama y ella se subió y se clavó la polla, al mismo tiempo los dos se empezaron a mover vigorosamente, moviendo sus caderas de arriba abajo pegando los pubis mientras su verga entraba y salía…

Así estuvieron un rato hasta que cambiaron de posición, en misionero… “

Al mismo tiempo ella estaba sobre mi y se movía como desesperada hasta que tuvo un segundo y tercer orgasmos…

Luego la puse en 4, apoyada contra el sillón con una pierna en el respaldar, sacando su delicioso culo, le di con ganas, mientras ella me pedía que le diera la leche, terminé en un orgasmo delicioso.

Ahí se sentó desnuda y continuó su relato de la cogida con su corneador…

“Luego de estar ella sobre el un rato, cambiaron de posición y pasaron al misionero, el dándole con todo, tanto que estaba bañado en sudor y este sudor caía sobre ella… Ella mientras tanto masajeaba su clítoris con su mano, hasta que tuvo su orgasmo y el le estuvo dando hasta que terminó dentro de ella…

Luego de esto él se bañó y luego ella, el debía irse, porque lo esperaba su pareja oficial… Se fueron en el carro, se metieron un poco de mano y se despidieron.”

Cómo primera experiencia, no me parece la mejor, pero es la que nos ha abierto la puerta a este mundo fascinante, donde ya puedo lucir una mejor cornamenta…

Saludos estimado amigo 


08.08.2012 “Queremos un corneador que se la quiera coger regularmente” He contactado a otro chico, este si tiene experiencia como corneador, he quedado con el de presentarle a mi mujer más adelante, porque el que se la cogió la semana pasada, se desapareció... Esto la ha molestado un poco, porque ella deseaba más contacto... 

Cómo experiencia vale, pero no le pegó la cogida que realmente ella quería y merece...Los hemos llegado a la conclusión que queremos un corneador que se la quiera coger regularmente y que en determinado momento haga un trío con nosotros... 


También he tenido como conclusiones que no me interesa que el corneador me humille (no me es excitante y a ella tampoco le parece), hay una satisfacción más allá de lo sexual en dejar que otro se coja a tu mujer y finalmente entre más zorrita sea ella, más se disfruta...

En sus propias palabras, "no fui suficientemente puta"....

Saludos! 


02.09.2012 “es increíble la sensación de ver a tu esposa con otro hombre”
Hola Alberto, cómo estás, te cuento que mi esposa está en este momento en un motel con un nuevo corneador que conseguimos, este tiene experiencia en tríos (HMH, y MHM) y gangbangs. Tiene dos semanas de estarla calentando y parece un buen toro... Ella ha andado desesperada por probar su verga, pues imagina tienen apenas dos semanas de conocerse por facebook. El la quiere ir llevando al mundo de los tríos... Imagina hasta hizo que se masturbara frente a la portátil por primera vez para ella mientras chateaban. Espero que cuando venga esté bien cogida para chuparle el coño... Te debía unas fotos, así que aquí te las paso, dime que te parecen...

Es increíble la sensación de saber que tu mujer está con otro macho, ella ha tomado a la perfección el papel de hotwife porque desde que decidimos dar el paso, ha coqueteado activamente al menos con 6 machos, teniendo con algunas comunicaciones por móvil bastante candentes...

Saludos 


07.09.2012 “El rabo del corneador es más grande que el mío” Hola, Alberto, este toro, realmente sabe hacer su trabajo, ya la tiene casi convencida para hacer un trío con el y una amiga aparte de un trío entre el, ella y yo... El ha cumplido a cabalidad, se la cogió el sábado, estuvieron juntos unas 4 horas, tiempo durante el cual le dio su rabo (el que de paso es más grande que el mío). Ella se vino unas tres veces y quedó encantada, de hecho ya le pidió que quiere repetir la faena con el antes de pensar en el trío...



Y aquí dejo la pregunta para vuestra reflexión. El marido cornudo debe buscar y elegir el mejor corneador para su esposa, es decir, debe tener un papel activo en la elección de los corneadores. O, debe ser la esposa la que zorreé por su cuenta y una vez haya encontrado al corneador o corneadores, presentárselos a su marido como un hecho consumado. Gracias por vuestros comentarios.


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Hola Alberto, te cuento que al fin el sábado mi esposa cogió con mi amigo de 25 años delante de mi... (27.12.12)

¿Recordáis las dos entradas que nos envió mi amigo J.I.? “Las sonrisas de la esposa de mi amigo” y “Es increíble la sensación de ver a tu esposa con otro hombre”. Lo digo para que hagáis memoria, recuperéis antecedentes y os informéis de cómo continúa el desarrollo puteril de su señora esposa. Se trata de una pareja en la que ella, animada por la complicidad de su marido, empezó a soltarse con otros hombres. Recordaréis que ella ponía en esas relaciones extramatrimoniales cierto toque romántico, que por lo general mantenía con los compañeros de trabajo o vecinos con los que “cogía”, pero sólo encontraba lo habitual, unos tíos que guarreaban con ella y pasaban de frases bonitas y encuentros a la luz de la luna. Siempre he dicho que la figura de un caballero corneador es fundamental. Una de las aspiraciones del marido era que su mujer “cogiera” en su presencia. Le ha costado, pero por fin lo ha conseguido. El corneador afortunado, fue un amigo del marido, el chaval tiene 25 años, ha aportado placer, cierta estabilidad y una chispa en esta relación matrimonial.

Hasta llegar a ese maravilloso día C, (c de cornudo) mi amigo J.I. me pedía consejo ya que después de las dos experiencias cornas que había protagonizado su esposa, a las que me refería anteriormente, notaba cierto relajo en el proceso de emputecimiento. Como sabéis, querido lectores, Alberto Toro siempre responde por lo que le di mi opinión y mi consejo.

A continuación publico las dudas de J.I. y mis respuestas. Sigo con la narración, contada por J.I., de la última aventura cornuda de la pareja. Y finalizo con una entrevista que le hago a mi amigo J.I. en la que nos responde, sin tapujos, a lo que considero es de interés para todos los seguidores del blog.

Por supuesto, que se acompaña una nueva serie de fotos de su esposa. Una maravilla de mujer, sin duda. Os recomiendo a todos los aspirantes a cornudos y a los que habéis iniciado el proceso pero aún tenéis dudas, la lectura detenida y reflexiva de esta entrada, os será de gran utilidad. También será de mucha utilidad para esos corneadores que necesitan tener un plus de formación para cumplir de manera excelente el importante papel que desempeñan en las parejas cornas.

A disfrutarlo, y lo que siempre les digo, añadan sus comentarios, me ayudan a mejorar el contenido de este humilde blog.

ALBERTO TORO SIEMPRE RESPONDE
Hola Alberto, luego de las dos experiencias con los corneadores de mi esposa, parece que caímos en un bache... (LEER: “Las sonrisas de la esposa de mi amigo” y “Es increíble la sensación de ver a tu esposa con otro hombre”) A continuación te planteó las razones que yo creo por las que hemos llegado a esta situación. Te agradecería tu útil consejo.

J.I.- Por un lado ella piensa que no estoy del todo listo para que yo la vea cogiendo frente a mí porque siente que me da ansiedad.
ALBERTO TORO.- Yo creo que es ella la que no está preparada para follar delante tuya... es posible que tenga cierto pudor y no actúe igual de suelta estando tú que estando sola. Ten paciencia y no la presiones, no dejes de insistir, sin agobiar, hasta que la convenzas y ella tenga las garantías de que vais a disfrutar los dos. 

J.I.- Ella espera que su corneador le caliente, es decir, ella espera mensajes calientes, pero el casi no le escribe, aunque dice que si tiene interés y no quiere meterse en medio de la relación de ella y mía.
ALBERTO TORO.- No termináis de encontrar al corenador ideal por lo que veo. Tenéis que seguir probando, un corneador experto, como yo, conocería los detalles y gustos de la esposa de turno y trataría de darle gusto en esos pequeños detalles, por ejemplo, enviarle un mensaje diciéndole lo bien que lo pasó follando con ella y poniéndote a ti en copia oculta. 

J.I.- El día que cogió con su último toro, venía tan satisfecha que no me dejó ponerle mano encima, además venía feliz por la experiencia, pues aparte de que cogió rico, se sintió unida a su corneador a otro nivel y me dijo que no quería exponer su intimidad siempre conmigo.
ALBERTO TORO.- Pues lo debiste pasar muy bien, un cornudo consentidor tiene que sufrir y en ese sufrimiento también encontrará placer... Ya sabes que tu mujer suele ser muy enamoradiza y si el polvo con el corneador fue romántico es lógico que se encoñara un poco con él. Ten paciencia y disfruta, no olvides que eres un cabrón, eso sí, consentidor. No lo olvides, consentidor. 

J.I.- Ella aún dice que antes de pasar a un trío o hacerlo frente a mí, quiere tener bastante confianza con su toro luego de haber cogido varias veces. 
ALBERTO TORO.- Ella decide y tú, a cumplir. Conociendo como conozco vuestro caso, creo que me parece que tu esposa tiene mucho sentido común, y me parece buena idea lo que propone. Lo dicho, tu a cumplir sus deseos y con una bonita sonrisa por tu parte. 

J.I.- Ella no quiere que yo tenga un contacto bisexual con el toro, dice que le da miedo que me guste más...
ALBERTO TORO.- Ja, ja, ja. Debes dejarle claro que comerle el rabo al corneador forma parte del rito, no es condición imprescindible pero sí ayuda a cumplir el proceso. En vuestro caso creo que este punto lo debéis dejar claro y que tú tienes que hacerlo, debes bajar al pilón. Son lógicas las dudas pero si dáis el paso, este rito os unirá, no os separará como ella teme. Además, alcanzarás un punto de excelencia en tu estatus de cornudo. 

J.I.- Si yo accedo en todo esto que ella quiere, dime, cual debe ser mi ganancia, pues, en algunos casos no me dejaría tocarla ni me querría contar en detalle que hizo con su toro... 
ALBERTO TORO.- Tú debes seguir los pasos del rito corno y es normal que ella o el corneador pongan condiciones. Muchas esposas abiertas, y te aseguro que conozco a unas cuantas, les gusta putear al marido y lo hacen de esa manera, aunque claro, hay maridos que en ese puteo encuentra placer. Debes comprenderlo y debes ser lo suficientemente astuto como para llevarlos a tu terreno. Se trata de paciencia e inteligencia. Y no olvides que el cornudo sólo tiene los derechos que su esposa decide que tenga y que al corneador le gustan. 

J.I.- Hablé con su toro y el aún desea poseerla a solas y luego en trío, pero dice que espera que ella tome la decisión... 
ALBERTO TORO.- Buena respuesta del corneador... ojo, no caigas en la tentación de comerle la polla a solas, es decir, tú y el corneador, si se la chupas debes hacerlo delante de tu esposa. Eso sí, hazte amigo del corneador, siempre ayuda a que tu también consigas tus objetivos. 

J.I.- ¿Qué me aconsejas amigo? Disculpa el correo largo, pero finalmente soy un cornudo principiante con una esposa bien rica y además independiente... ALBERTO TORO.- Amigo J.I., debes tener paciencia, mucha paciencia. Seguir de cerca a tu mujer, animarla a que siga profundizando en su emputecimiento y cumplir los ritos cornos... ya sabes que tengo un decálogo, te recomiendo que lo revises y que cumplas todos los puntos. Siempre he dicho que es fundamental encontrar al corneador adecuado y sobre todo experto para conseguir ese objetivo. Por cierto, ¿no has pensado que sería estupendo que un corneador, el que tiene ahora u otro, te la preñara? Sí es niño, ya sabes que tendrías que ponerle mi nombre, ALBERTO. 

J.I.- Alberto, realmente agradezco tus consejos. Tienes razón en todo, sobre todo en que hasta ese dolor se disfruta. Probablemente me he desesperado un poco porque de un momento a otro caminamos a pasos agigantados y de nuevo estoy en una situación donde parece que nada sucede. 

Estas dos experiencias confirmaron mis sospechas, ella es una mujer sumamente caliente y su entrepierna parece que tiene vida propia. Dudo que ahora que se ha comido dos pollas diferentes, su apetito sexual no haya aumentado por más polla. 

Saludos Alberto y espero mantenerme en contacto contigo, tu ayuda ha probado ser invaluable. Gracias Don Alberto.


(01 de noviembre de 2012)
El cornudo sigue sin participar en las relaciones de su esposa 
Hola Alberto, te tengo noticias, mi mujer sigue su emputecimiento perfectamente. Hoy me di cuenta que piensa salir con un ex compañero de trabajo que anda detrás de ella... No me ha querido contar nada. La vi prepararse, se depiló las piernas, se arregló los pelos del coño y se vistió muy guapa. Te adjunto dos fotos de cómo va vestida hoy, probablemente se vean después del trabajo. Además quedó de ir a coger el jueves de la próxima semana con el anterior toro que se la cogió. Y para cerrar, el sábado vamos a salir ella, un chico de 25 años amigo mío y yo en una cita a tres, a ella le interesa bastante este chico, que es alto y atractivo.
Casi todo me lo cuenta, pero esta salida de hoy la ha mantenido en secreto. Por qué crees que le guste mantener algunos secretos. Cuál crees debe ser mi posición con este caso que no me está contando nada. Es decir, serían tres hombres diferentes en una semana qué opinas.


ALBERTO TORO RESPONDE: Amigo J.I. es lógico. Muchas amigas me confiesan que hay momentos en los que les apetece mucho el sexo y que se follarían hasta el vecino calvo de arriba. De ahí que tu mujer se meriende a tres o cuatro y quizás a alguno más que tu ni sospeches ni te enteres jamás. Pero bueno, esa es la forma de vida corna, así que debes estar feliz y sentir con agrado que tu mujer sea, por fin, una chica suelta y abierta.
En resumen, si no te cuenta nada, tú a callar y a respetar sus secretos. Por otro lado, valora que en breve tengas uno de tus objetivos cumplidos, estar presente en una de las cogidas de tu mujer con un corneador. Espero que esa cita a tres sea todo un éxito y que tu mujer, el corneador y tú, disfrutéis de lo lindo. Ya nos contarás. 



(07 de noviembre de 2012)
Desde el primer momento se notó que se gustaron
A continuación nuestro amigo, J.I., nos narra el encuentro con su corneador.

"Yo me volví y en ese momento vi los dedos de él entrando y saliendo fuertemente de su concha, ella quejándose, completamente abierta" 

Hola Alberto, te cuento que al fin el sábado mi esposa cogió con mi amigo de 25 años delante de mi... Fue una experiencia sumamente excitante, los dos al final (ella y yo) parecíamos dos niños comentando su última travesura detalle por detalle. Te lo cuento, tal como lo redacté el domingo en la tarde ya con más calma. Espero te guste. Aquí lo ocurrido.

Rondando las ocho de la tarde nos encontramos con mi amigo en el bar. Como sabes mi amigo tiene 25 años, es un chico atractivo, educado y por lo que me comenta siempre está dispuesto. Dentro del bar, nos sentamos juntos los tres… ella en medio de los dos. Yo, a partir de ese momento opté por tomar una actitud pasiva, bebía de mi copa, pero procuré parecer el ignorado de la reunión. Mientras, ella y mi amigo empezaron a hablar, acercándose cada vez más. Yo sólo intervenía para romper el hielo y les dejaba hacer para que entraran en confianza. Desde el primer momento se notó que se gustaron, ambos me lo afirmaron.

La conversación se fue haciendo más sexual a medida que avanzaba la tarde. Empezamos a hablar de las fantasías sexuales y acabamos hablando de tríos. Mi esposa rápidamente le preguntó si le gustaría un trío de hombre, mujer y hombre. Sonriendo, mi amigo le respondió que sí, pero siempre que esa mujer no fuera su novia. De manera descarada, mi esposa le dijo que su novia poco pintaba en ese momento y le preguntó si se lo haría con ella. Mi amigo, no tardó en responder con un SI rotundo.

La verdad es que yo iba dispuesto a actuar como negociador, facilitando el entendimiento entre los dos. Por mi amigo no tenía duda, por mi esposa esperaba algún tipo de recelo, quizás como estrategia para hacerse más deseable… Pero no fue necesario.

A continuación mi mujer le dijo que salieran y a mí me ordenó que manejara (conducir el coche). Ellos irían detrás. El corneador, para tranquilizarme, me dijo que en el coche solo se besarían y meterían mano, aunque yo estaba deseando que ocurriera algo más.

En ese momento me preocupé un poco ya que la fluidez de la conversación en el bar, al llegar al auto se transformó en cierta tensión. Yo, sin embargo, estaba totalmente excitado y disfrutando de ese momento. Veía a mi mujer atractiva como nunca.

Nos fuimos en mi carro, ella de una vez se sentó atrás y me dijo, que lástima que vengo en jeans, es más incómodo, debí haber venido en vestido. El andaba dejando su carro en el parqueo y nosotros esperando afuera del local.

El se montó atrás con ella, yo di vuelta y enrumbé hacia el norte, pensando subir por el lado del Castillo. Te juro que apenas di vuelta, ya frente a la universidad, el se volvió y la abrazó, ella me dijo, ¿nos puedes ver por el retrovisor? Y yo le dije, si. Ahí mismo se empezaron a besar, ese momento fue indescriptible, verla doblar su cuello, pegar sus labios a los de él, abrir la boca, estaba ya excitada, se besaron frenéticamente e inmediatamente el llevó su mano a sus tetas y las empezó a acariciar, parecían en celo los dos, ella le tomó la mano y la llevó al interior de su blusa y el empezó a tocarle las tetas ya directamente, mientras yo veía el mejor espectáculo de mi vida.

Ella levantó su blusa y el sacó las tetas, cuando vi su areola y pezones me di cuenta que realmente estaba sucediendo lo que siempre había deseado. El se pegó inmediatamente a las tetas y ella se quejaba deliciosamente. Esto fue tan rápido que ya 1 km adelante, ella se había quitado la blusa y el mamaba sus tetas a placer.

Yo seguía manejando, ellos se besaban, ella jadeaba, gemía muy excitada, cuando pararon un momento ella metió su manó en sus pantalones y le agarró la verga, el inmediatamente se bajó un poco el pantalón y ella se inclinó y empezó a chupar desesperada. La mamada sonaba gloriosa, yo llevaba música, pero en ese momento ya la bajé completamente y solo los escuchaba, el cogía su cabeza y la hacía bajar y subir en su verga, ella haciendo fuertes sonidos de lengüetazos, tan excitada, que paró y se bajó el pantalón y el calzón para seguir la mamada, él le tocaba el culo y le metía los dedos y ella seguía mamando, delicioso verla desnuda en el carro inclinada mamándolo. Se hablaban, ella le decía cosas, se oía excitada, le susurraba a él si le gustaba, el asentía. Luego ella se recostó, abrió las piernas y el empezó a mamarle la concha. Se oían los lengüetazos, rápidos, la lengua parecía que chapoteaba en sus flujos de lo mojada que estaba, nunca olvidaré ni la escena ni el sonido de la chupada de concha que le pegaba. Ella se quejaba, fuertemente y le dijo que le metiera el dedo. Yo me volví y en ese momento vi los dedos de él entrando y saliendo fuertemente de su concha, ella quejándose, completamente abierta, yo le decía eres una perra deliciosa, rica, disfrútalo, eres una puta, hasta que se vino.

Ya habíamos llegado a San Rafael, camino de un mirador, ella completamente desnuda, y se subió de nuevo a mamarlo, de nuevo el sonido de la mamada y yo aproveché, paré el auto en una zona más sola y empecé a meterle el dedo a ella. Ella agachada mamándolo, empapada, resbalosa su vagina y yo penetrándola con mis dedos.

Estaba tan excitada que le dijo, “quiero polla” el se terminó de bajar el pantalón, buscó un preservativo, se lo puso y ella se subió sobre él, de frente y ambos empezaron a moverse fuerte, sonaban las arremetidas de los dos y los gemidos, yo metí mi mano y toqué sus nalgas y casi en el lugar donde estaba clavada por él. Estuvieron así un rato, pero tuve que mover el auto porque venía otro. Así que decidieron cambiar de posición, ella se inclinó de una forma casi en cuatro pero con una pierna apoyada en el asiento del auto donde ellos estaban, la otra pierna levantada bien abierta, y él la penetró de costado, yo podía ver su concha abierta y a él dentro de ella, así le empezó a dar y ella excitada recibiéndolo. Hasta que él se vino y se sentó en el asiento, cansado, sudoroso, al igual que ella que se veía hermosísima, desnuda, ojos de excitación, su cuerpo bañado en sudor, corriendo por sus tetas y abdomen, su concha abierta, distendida.

Se la toqué y estaba completamente mojada, se vino a mí y me dio un beso en la boca con lengua y me dijo siente su olor y su sabor. Y me dijo te toca a ti, se inclinó sobre mí, sacó el culo apuntándolo hacia él y me empezó a mamar, mientras tanto el y yo le tocábamos el culo y el mico entre los dos… Ella siguió su mamada hasta que me vine en su boca, ella se tragó toda la leche y cuando terminé me besó con lengua, sintiendo en su aliento las dos pichas que se había comido.

Después de terminar, llevamos a mi amigo a su casa. Fuimos conversando que si ella es una templada, mi amigo resaltaba el placentero olor su la vagina de mi esposa, bromeaban entre ellos, cómplices. Al poco, mi mujer y yo nos callamos y sólo habló mi amigo como corneador. Decía que nunca había cogido con una mujer con tanta carne de dónde cogerse que sólo lo había hecho con mujeres menuditas, flacas, en su vida. También comentó lo complicado que ese hacerlo en el auto, por el calor y el mareo. Y eso que quería tranquilizarme antes de empezar y que sólo se besarían y tocarían en el carro.

Lo dejamos y nos fuimos a la casa, donde me la cogí, le mamé la concha, los labios menores completamente salidos, usados, se notaba el trajín de la noche, luego ella se subió sobre mi y tuvo dos fuertes orgasmos gritados, luego la puse en cuatro y le di y le di con todas mis ganas ella casi que gritando hasta que terminé…



ENTREVISTA A J.I. DESPUÉS DE LA “COGIDA” DEL “CARRO”
J.I.: “El corneador ideal es el que ve al cornudo como un amigo, como un cómplice, para sacar mayor provecho a la esposa”


ALBERTO TORO.- ¿Tu mujer conocía a tu amigo o era la primera vez que os veiais? 
R, J.I.\ Lo vió una vez que lo llevamos en nuestro auto que fuimos a una conferencia, pero si era la primera vez que hablaba en forma con el. 

¿Cómo es tu amigo, como le definirías, su rabo es más grande que el tuyo? 
R, J.I.\ Es alto, como de 1 metro 85, eso es como 10 cms mas alto que yo, sin embargo su polla no es muy grande ni muy gruesa, incluso ella me lo hizo saber. 

¿Qué destacó tu mujer de tu amigo corneador? 
R, J.I.\ Le gustó su actitud, no titubeó para abrazarla, besarla, o metérsela... Lo sintió muy masculino y dispuesto. 


¿Te planteaste o tu mujer te pidió que bajaras al pilón (comerle el rabo al corneador)? 
R, J.I.\ Ninguna de las dos opciones... No hemos llegado a ese punto. 

Qué opinas de lo corneadores, después de esta experiencia. Cómo es para ti el corneador ideal. 
R, J.I.\ Te cuento que una semana después, ella fue con otro corneador a un motel, con este ya era su segunda vez, pero esta segunda experiencia no le gustó y más bien llegó a buscar mi verga. Te puedo decir que para nosotros el corneador ideal es aquel, que antes del encuentro la mantiene caliente, cuando está en el acto es seguro de sí mismo, rendidor, le debe gustar mucho chuparle la concha (eso la excita mucho) y debe estar dispuesto al menos a dos polvos seguidos en una noche para satisfacerla. Además debe ser caballeroso y muy sexual, eso es algo que agradece mi esposa... Pues para ella aunque sea un encuentro sexual, le gusta que el corneador tenga pequeños detalles con ella. Otra cosa que me parece tiene el corneador ideal es el que ve al cornudo como un amigo, como un cómplice, para sacar mayor provecho a la esposa. 

Váis a repetir con el mismo amigo o buscaréis otro 
R, J.I.\ Sí, vamos a repetir con el mismo, primero ella sola (la golosa se lo quiere comer solita primero) y luego haríamos una nueva experiencia de tres. 

Que te dijo tu mujer de la experiencia.
R, J.I.\ Le encantó, realmente la disfrutó, comentamos cada detalle como si fuéramos dos amigos compartiendo sus guarradas. 


ALBERTO TORO. Según me ha informado recientemente J.I. su mujer está tomando clases de baile sensual (streptease y pole dance). Cito literalmente a J.I. “para hacerse más perra y aprovecharlo en los encuentros”. Sólo puedo decir que me lo temía, jejejejeje, aunque muchas veces las esposas casadas antes de “coger” por doquier, empiezan con las clases de streptease y pole danche, en España la danza del vientre está causando furor desde hace tiempo (tomarlo como pista para los corneadores novatos que me preguntan dónde puede conocer esposas dispuestas a….

Y bien amigos y amigas, os dejo a continuación los enlaces a las dos entradas previas de esta entrañable pareja. Y, por favor, no se olviden de sus comentarios.



corneador.toro@gmail.com


No son mandarinas son naranjas y provocan chorros como fuentes

Una pareja del Levante español, seguidora de este blog, me envía un testimonio que reafirma mi predilección por esa tierra y por uno de sus productos estrella, sus naranjas.
Al parecer esta pareja ya ha experimentado el placer de incluir a un tercer palo corneador en su relación y según el marido, esto les ha permitido alcanzar altos grados de placer, especialmente en esos momentos en los que su esposa se entrega a la faena.
A destacar la imagen metafórica de las naranjas, que no son mandarinas, que nos ayuda a imaginar como son los melones de la protagonista. Una buena delantera es un atributo ideal para una esposa abierta y no os entretengo más, disfrutar de este testimonio cornudo y cítrico. 
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Hola amigos.
Somos pareja levantina y hace ya tiempo que nos exhibimos en la web pero lo que realmente buscábamos era poder hacer un trio HMH. Este 2012 hemos hecho realidad nuestra fantasía y ya hemos probado con otros tres chicos diferentes.
La experiencia es muy recomendable pero hay algo que a mí, como marido, me ha enloquecido. Mi mujer tiene unas tetas hermosas, bueno, no es una salvajada pero desde luego son bastante grandes.


Os paso un par de fotos de sus sujetadores. En la primera foto, podréis ver uno de los sujetadores de mi mujer con tres naranjas. (No son mandarinas. Son naranjas) Así veréis la capacidad torácica que gasta. En la segunda, os muestro otro de sus sostenes en el que he introducido una calabaza, así veréis de qué pedazo de tetas os hablo.


A lo que vamos... Ya he visto a mi esposa como nos la chupa a dos, la he visto penetrada por otro... casi había visto todo hasta que... he visto hacerle una cubana a otro hombre.
Por ahora, ella no quiere que publiquemos fotos de contactos aunque todo se andará. El caso es que jamás he visto a nadie correrse tan salvajemente como al chaval al que mi mujer le hizo la cubana, ni en las películas, le salieron cuatro chorros como cuatro fuentes. Hay que reconocer que las cubanas las hace muy bien, en mi opinión el tamaño importa.


Os envío otra foto de ella con sujetador blanco, actualmente una 105 D. ¿Os imagináis una cubana hecha por ella? Para la próxima, más...


Esperamos que haya más naranjas y calabazas. A ver si también hay muchos comentarios animando a esta pareja a que nos envíen la frutería completa. Queremos ver los melones, al natural.

“Ellas”: Juliette Binoche, Anais Demoustier, Joanna Kulig, una peli de periodismo puto


En estos días de calor africano en Madrid y ante el balón de fútbol que parece haberse instalado en España, con el permiso de la prima de riesgo, nada mejor que exiliarse a una sala de cine y tener la oportunidad de ver alguna película interesante. Dicho y hecho, jugaba España y Portugal, al parecer un partido histórico, trascendente… pero ya leería la crónica que en muchas ocasiones es mejor que tragarse los noventa minutos y opté por ver “Elles”, la última película de la reconocida actriz francesa Juliette Binoche y dirigida por la polaca, Malgoska Szumowska.




El detalle que me ha llamado más la atención de “Ellas” son las manos de Anne, la protagonista que interpreta Juliette Binoche: gordas, rechonchas, con años y que nada tienen que ver con el gesto, siempre singular y bello, de la francesa. Quizás, el objetivo de “Ellas” era ese, mostrarnos a una mujer madura, superada por su vida cotidiana, preocupada por toda su familia menos por ella. Así, vemos a una envejecida y desgastada Binoche, cuando no se arregla, y que a través de su trabajo encuentra un escape a su realidad y que le permite reencontrarse con una sexualidad tapada.


La película nos cuenta la historia de una periodista parisina, Anne, malcasada y madre de dos hijos: el pequeño un adicto a la play y el mayor un gilipollas adolescente, con pelos en los huevos, que no sabe lo que quiere salvo joder la vida a sus padres siempre que puede. El marido de Anne representa el arquetipo de marido que no se implica no ya en los hijos, tampoco lo hace en las tareas domésticas ni en nada que tenga que ver con su familia y, cómo no, hace años que no le pega un buen polvazo a su esposa, algo muy habitual en los tiempos que corren y especialmente en ese tipo de familias liberales y de la nueva burguesía profesional, quizás es por eso por lo que tiene tanto éxito este blog.


El caso es que Anne está realizando un reportaje sobre jóvenes universitarias que estudian en París y que para cubrir gastos hacen de putas de alto nivel. Las universitarias prostitutas son Lola, interpretada por Anais Demoustier, y Alicia que le da vida la actriz Joanna Kulig y de la que seguramente oiremos hablar bastante en el futuro. Las dos estudiantes provienen de familias poco acomodadas pero a las dos les gusta la buena vida por lo que no tienen pudor en reconocer que prefieren, a veces, pasarlo mal en su trabajo de putas a renunciar a vivir en Paris con todo lujo. Se agradece que la directora evite cualquier rollo moral al respecto. Aunque no oculta lo duro que puede ser la prostitución para la mujer. Con esta excusa y a través de confesiones visuales y orales podemos presenciar todo un rosario de escenas de sexo, bien interpretadas y realizadas.


En el centro Malgoska Szumowska, la directora, Joanna Kuli a la izquierda y Juliette Binoche

Con la excusa de la prostitución aparecen los puteros. Un rosario de cincuentones, la mayoría pervertidos, y algún que otro joven frustrado porque tiene que pagar por mojar con una chica de su edad.




Si te gusta Juliette Binoche no dejes de verla. Si no te gusta la actriz francesa, cuidado, en algunos momentos te puede resultar un poco aburrida. 

Valiente la escena en que Juliette Binoche se está meando, se sienta en la taza pero es incapaz de soltar ni una gota, no recuerdo ahora si es antes o después de cuando se hace la paja. Esta escena se contrapone con la de la entrevista que Anne, Juliette Binoche, está realizando a Alicia, Joanna Kulig, que anda tan suelta y en respuesta a una de las preguntas se levanta, se dirige al baño… contesta y oímos su respuesta mezclada con el sonido de un chorro que sorprende y provoca la bella sonrisa de la Binoche. 

Esta no es la única referencia dorada. Hay otra, también protagoniza por Joanna Kulig, en la que uno de los puteros, que parece tenerla totalmente seducida, previo pago claro, le suelta a la estudiante una meada. Hay que decir que la escena es de una belleza especial, sobre todo por el gesto y la blancura de la actriz aunque resulta poco creíble por la escasa potencia del chorro del putero, quizás en el rizo del realismo debamos pensar que tenía problemas de próstata. Lo mejor el diálogo: ¿fue humillante? No, fue una sorpresa. Este y los otros contenidos de la entrevista es lo que provoca la complicidad de la periodista con sus chicas, llegando incluso a algún picoteo y poco más.


Final previsible en el que todo parece quedar bien: Anne con su familia en un intento de normalización y las dos estudiantes, que no cogen un libro en toda la película, a lo suyo, el puteo. Se agradece que para esperar el final no fue necesario sufrir la tensión de los penaltis.

Juliette Binoche, en la escena en la que está un poco pedo, al lado del gil del marido, no recuerdo el nombre del actor.


Anais Demoustier, interpreta a Lola.
Joanna Kulig interpreta a Alicia.








La última de Élodie Bouchez “Four Lovers”

Lo reconozco, no puedo ocultar mi predilección por Élodie Bouchez, musa del cine independiente francés y en mi opinión una de las actrices más creíbles, sensuales y con mayor elegancia natural del momento. No lo puedo remediar, es verla y ponerme cachondo, aunque esté vestida y eso que en la mayoría de sus películas casi siempre hay un desnudo de por medio, uno de los pocos placeres que nos queda para los que vamos al cine todos los domingos. 



Por este motivo y porque me gusta mucho el cine francés, el pasado domingo convencí a mi amiga Maite para que me acompañara a los Renoir de Madrid para ver “Four Lovers”, dirigida por Antony Cordier y que protagoniza, como no, Élodie Bouchez. 



La película nos cuenta el nacimiento, desarrollo y muerte de una relación a cuatro. Dos parejas francesas, hijos de la postmodernidad, con profesiones muy creativas, liberales del copón y que se dan cuenta que un mero intercambio sexual de parejas puede desembocar en un matrimonio de cuatro con toda la carga emocional que conlleva. Lo que empieza como un juego sexual, sin casi importancia pero de gran placer, desemboca en una ensalada de emociones que llevan al sufrimiento y luego a la ruptura, como no, traumática y dolorosa. 



La historia se inicia cuando Rachel, papel interpretado por Marina Fois, conoce a Vicent, marido de Teri (Élodie Bouchez) De lo que pasa entre ellos nos enteraremos al final de la película ya que esa primera atracción arrastra a las parejas de ambos. 



Vicent, el marido de Teri, es interpretado por el actor Nicholas Duvauchelle. El director lo presenta como el más débil fuera de las relaciones de sexo, quizás por esto, es en los momentos de sexo cuando sorprende su dureza. No hay que perderse la escena en que Vicent enraba a Rachel y la abofetea provocando sus gustosas contracciones vaginales. Si la penetración no es real, estos actores saben interpretar muy bien. 



Por la parte de Rachel está Frank, su marido. Lo interpreta el actor de etnia magrebí, Roschdy Zem. Desde el primer momento parece ser el macho alfa, el rabo africano, sin embargo y quizá por su estado más primario, es el que supera la primera atracción sexual por Teri hacia un afecto sentimental, es decir, se enamora de ella y este hecho no pasa desapercibido para ninguno de los cuatro mosqueteros. 



Los secundarios: padres, hijos y demás familia de los cuatro protagonistas aparecen en escena pero como meros comparsas. Una de las hijas sospecha, los otros se aburren, pero sólo los espectadores comprenden el doble juego. En cualquier caso, no queda resuelto el papel de los hijos ni las consecuencias que en ellos pudieran tener las desviaciones, entre comillas, sexuales y emocionales de sus padres. 



Para espectadores ultraconservadores la historia no pasará de las vivencias sexuales de cuatro depravados, imposible que suceda salvo en una película francesa. Sin embargo, vosotros, queridos lectores del blog, podéis ir más allá y encontrar unos cuernos consentidos mal resueltos, una historia creíble y veraz. 

Destaca la escena en que la harina es la protagonista visual durante el único polvo a cuatro de los protagonistas. Estéticamente bella quizá un poco ñoña para vosotros, lectores de blog, que estáis acostumbrados a prácticas más cornas. 



Es un placer ver a las dos esposas abiertas, desinhibidas, sueltas. Podemos decir que en el punto álgido de una sexualidad emputecida. Geniales. Aunque las dos son la columna vertebral de la historia, destaca el papel de Teri, Élodie Bouchez, sin planteárselo su boca, su vello púbico, sus pezones, su cuerpo enrolla el hilo de la trama. 





No conozco en profundidad la trayectoria del director de la película pero la forma de recrearse en las escenas de Teri, especialmente cuando se extiende la crema por su cuerpo, hace deporte, habla… le debe poner cachondo perdido. Echo en falta una escena de baño, es decir, a Élodie Bouchez meando… le faltan al director francés los huevos y la soltura que tuvo Almodóvar en “Volver” cuando sacó a una bella Mónica Cruz sentada en la taza del wáter meando para todos los espectadores. 



Advierto, si es la primera película de Élodie Bouchez que vais a ver, genera adicción. 





Una vez más, gracias a mi amiga Maite por acompañarme y ponerle los cuernos a la Selección Española que en esos momentos jugaba su primer partido eurocopero con Italia. Lo admito entre los once de Del Bosque y Élodie Bouchez me quedo con la francesa, la actriz, no la selección. A continuación el trailer promocional de "Four Lovers" y después algunas imágenes de Élodie Bouchez. Se admiten comentarios, pero por favor, cuidar el nivel.


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