“Es un reto personal convencer a mi mujer para que acepte este tipo de fantasías y se folle a varios hombres en mi presencia y a ser posible que ella esté…” Entrevistamos a Pepe el marido de la lozana casada andaluza



(Alberto Toro).- Estoy hablando con Pepe, el marido de la lozana casada andaluza. Esa maravillosa y neumática mujer que me trae loco al igual que a muchos de vosotros. Pepe, en alguna ocasión me has hablado de lo que os ocurrió con su médico de cabecera cuando ella estaba embrazada. ¿Podrías comentar la anécdota?

(Pepe el marido de la lozana).- Como sabes Alberto, mi mujer tiene unos tetones grandotes pero esos tetones van acompañados de unos pezones chiquitos pero de gran aureola. Galletones, como tú los denominas. Cuando se quedó embarazada las tetas le crecieron a las pocas semanas de manera descomunal y los pezones igual. Desde la punta al pezón hasta bien entrada la bola de la teta se producía un degradado del marrón oscuro al blanco de su piel, eran unos pezonazos que llamaban la atención.



El caso es que para asegurarnos de que todos esos cambios eran normales, optamos por ir a su médico de cabecera y ver si todo iba bien. Ya sabes lo que es ser padres primerizos y encima en el inicio del preñe. Queríamos estar tranquilos.



Mi mujer se arregló y nos fuimos para la consulta. Nada más entrar noté al médico con cara de baboso, y su mirada disparada a la cara, tetas y culazo de mi querida mujer. Mi mujer se avergonzó un poco.

La verdad es que el médico actuaba como si yo no estuviera. Después de leer tu blog entendí el raro placer que sentía en esos momentos.

Nos sentamos y mi mujer le explicó que se notaba las tetas más grandes de lo normal y que la aureola de los pezones se había extendido bastante. El médico estaba callado mientras mi mujer le trataba de explicar su preocupación, interrumpiéndola le indicó que se desnudara para ver el estado de los pezones.

¿Doctor de cintura para arriba sólo?

No, quédate desnuda entera que quiero verte también las piernas por si es cosa de circulación.
Yo seguía callado, mirando y recogiendo la ropa que se iba quitando mi mujer. Ya en bragas y sujetador, el doctor fijó aún más la mirada y cuando llegó el plof, es decir, se quitó el sujetador y quedaron los tetones al descubierto, el doctor estaba como un lobo para atacar.



No te tumbes todavía, le dijo el doctor. Se levantó y se acercó a sus tetas para ver los pezones de cerca. Yo creía Alberto que se los iba a meter en la boca. A la vez que se fijaba más en el color empezó a palpar con la mano y del palpeo se pasó al magreo porque la empezó apretar las tetas, los pezones… pero no creas que le preguntaba nada, el médico se limitaba a sobar y sobar y lo único que dijo: “pues sí, es verdad que te han crecido bastante” y la dirigió a la camilla para ayudarla a tumbarse y empezar el tanteo de las piernas sin dejar de apretarle las tetas en cuanto le pillaban a mano. Yo estaba de testigo mudo y al tío no le cortó que estuviera aunque yo me sentía invisible y desde luego para el médico lo era aunque mi mujer de vez en cuando me miraba con cierta sorpresa y por qué no decirlo, con una sonrisa cómplice pero muerta de vergüenza, la verdad es que pasó algo de apuro.



AT.- Pero Pepe, cómo fue tu reacción, qué hacías en ese momento.
Nada, callado, sentado, atento por si me pedían ayuda para levantarla de la camilla y eso sí, mirar. Y TE CONFIESO, TOTALMENTE EMPALMADO. En esos momentos no pensaba otra cosa, me chocaba el sobeteo que le estaba dando, especialmente en las tetas pero no me importaba. Después de salir de la consulta si es verdad que ya procesé todo y al comentarlo con mi mujer nos reímos y sólo dije, “el hijoputa se ha parado bien contigo”, ella se rió, yo me reí y no sentí celos si acaso cierto regusto de placer al recordar esa situación. Lo que recuerdo que nos hizo soltar una carcajada es que el diagnóstico fue muy corto en comparación con el largo sobeteo que dio a mi esposa, se limitó a decir: todo está bien, tranquila, es consecuencia del embarazo.



AT.- Estando ella en ese estado ibais también a la playa.

Sí, cuando ella se ponía en top less que no siempre lo hacía, sentía una sensación parecida a lo ocurrido con su médico. Alberto, ni te imaginas la cantidad de tíos que desfilaban delante de nuestra sombrilla para ver a ella y a sus bolazas. Unos lo hacían con disimulo y otros sin cortarse llegaban a parar y fijar su mirada en los tetones y pezones y, por supuesto, en su barriguita.

Desde luego para mí siempre ha sido un placer ir con ella a la playa, estar debajo de la sombrilla y que ella sea el centro de las miradas cuando va con su bikini o cuando se lo quita. Me encanta exhibirla y presumir de esposa y recuerdo con cierto morbo aquellos meses de embarazo y ver como aquellos tipos devoraban con su mirada a mi esposa con su cuerpo de embarazo y sus pechotes. La verdad es que estaba de escándalo. Recuerdo a un tío que iba con su mujer, un hombre ya de edad, coincidió cuando mi esposa se levantó y se estiró un poco, las tetas le peloteaban, el tipo se la quedó mirando fijamente hasta que su mujer le pegó un codazo, seguro que le debió de decir por el gesto: “no seas guarro”, je je je je. Pero para guarro, guarro, los polvazos que echamos después mi mujer y yo al volver de la playa y saber que ha puesto cachondo al personal. Me gusta compartir a mi esposa.



AT.- Cómo vives esa torbellino de sensaciones al ver a tu mujer observada por otros.
Es algo especial, muy especial. Mi mujer siempre ha tenido cuerpo para pecar y compartirla, de momento sólo en la visión, me produce un gran placer y me excita mucho.



AT.- He querido empezar esta entrada con la parte de la entrevista que más me llamó la atención. Aunque para todos aquellos que ya estais enamorados de esta belleza, lo que viene a continuación os va a impactar igualmente. Las charlas las mantuve con Pepe antes del verano. Sus reflexiones, sus respuestas a mis preguntas, sus silencios nos van a servir para saber más de ella y para que muchos de vosotros, cabrones, que me habéis estado bombardeando a correos para que publicara más cosas de esta belleza os quedéis satisfechos. Y ojo, ya os adelanto que todavía no se han estrenado incluyendo a otro hombre en sus juegos, leer con atención porque alguno de vosotros, mis queridos lectores, podríais ser el elegido para esa primera vez y ser el primer corneador de esta bella mujer. Atentos, porque es una fantasía de Pepe, le queda poco por convencerla, pero conociéndole seguro que lo consigue. Pero sigamos con el resto de la entrevista.

AT.- Pepe, ¿fuiste el primer novio de tu mujer?
Por desgracia no, no era su primer novio. Cuando conocí a mi esposa ya tenía una dilatada experiencia. Según me dijo había tenido relaciones con muchos chicos y el sexo para ella no era algo desconocido.



AT.- Para muchos de mis lectores, cornudos convencidos, el hecho de que sus novias o esposas cuenten con una amplia lista de novios antes que ellos les suele poner bastante. He tenido confesiones de maridos que a la segunda cita con la novia ya le estaban preguntando por sus anteriores amantes y no de mal rollo si no por experimentar ese placer de no ser el primero si no uno más de una larga lista. De hecho, y para los chavales cornudos en potencia que están empezando, si encontráis en vuestras emociones cuando una chica que os gusta y que acabáis de conocer os narra sus escarceos anteriores y en estas emociones veis cierto placer, amigos, podéis disfrutar mucho siendo unos auténticos cornudos consentidores.




Qué sabes Pepe de su primero novio y de sus siguientes amantes.
Mi esposa tuvo un primer novio mucho mayor que ella, bastante mayor. Ella era muy joven, te puedes imaginar, se daba el binomio perfecto una joven cachonda y con ganas y un tipo follador y con experiencia. Y el primer amor, qué más se puede pedir. Este chico fue el que descorchó la botella. Ella me comentó que le sacaba diez años de diferencia, un periodo de tiempo que aquel amigo supo aprovechar.

Después de su primer novio tuvo bastantes amantes, no ya novios, si no amigos folladores. Relaciones cortas y necesarias ya que su primer novio la metía el rabo a menudo y tanto le acostumbró que se le quedaron crónicas las ganas de follar. Sí es verdad que después de su primer novio, sus amantes o amigos con derecho a roce ya eran de una edad más cercana a la suya.

Es decir, que ya la cogí bien encaminada y enseñada.




AT.- ¿Ha sido tu mujer siempre tan fogosa?
La verdad es que salvo cortos periodos de tiempo siempre lo ha sido. Hay muchas cosas que me enamoran de ella pero una de ellas es como nos complementamos y disfrutamos del sexo. Yo soy bastante morboso y ella no es que me siga es que me supera.



AT.- Cómo fueron los inicios de vuestra vida sexual y cómo han evolucionado

Supongo que nuestros inicios fueron como los de la mayoría, al principio todo el día follando para ir luego bajando la intensidad pero en nuestro caso sin mermar el placer, hay menos cantidad pero mucha más calidad y placer en nuestra vida sexual. Todo con la experiencia se vuelve mejor, sin duda, y si a esa experiencia le añades cuando se produce el punto de inflexión y entran en juego la fantasía de un tercero o un cuarto y que ese hombre venga a sustituir o a complementar el papel del marido, lo que se vive es especial.




AT.- Sobre lo que dices del punto de inflexión. Conozco a tu mujer, es un bellezón que llama la atención, tanto vestida como en pelota. Siempre he dicho que los maridos que queréis ser cornudos consentidores, podéis ver las posibilidades según el grado de placer que experimentan vuestras mujeres cuando se exhiben. Pepe, me gustaría que nos dieras detalle de este aspecto.

No puedo hablar por otros pero en mi caso, ver a mi mujer arreglada, guapa y saliendo de casa con ella y sorprenderte como muchos hombres vuelven la cabeza o sin cortarse por mi presencia no le quitan los ojos de encima de su cuerpo, de su escote, de su culo… es un orgullo. Pero el grado de exhibición máximo es cuando en la intimidad la convences para hacerle fotos y le dices que esa foto en la que sale desnuda se la vas a enseñar a los amigos, ves como se pone cachonda y como uno siente el rabo tieso sólo de pensar en el piropo que el amigo le va a echar al ver la foto. 

AT.- Cuál es el sitio más raro en donde habéis follado. Me refiero a sitios donde buscabais que otros os vieran.

Han sido muchos, íbamos mucho un aparcamiento de nuestra ciudad, no paraban de entrar y salir coches, y era una mezcla de sensaciones el placer de follar y por otro el de ser observados. Alberto, yo no me considero un cornudo consentidor en toda regla, me va el morbillo de esas situaciones, me excita saber como mi mujer es admirada.



AT.-Te entiendo, siempre digo que este tipo de juegos tiene una amplia escala de grises, no se trata de blanco o negro, cada pareja, cada marido y, sobre todo, cada mujer, puede situarse en el grado que más le apetezca y que más satisfacción le produzca. En qué otras situaciones en las que ella exhibe, consciente o inconscientemente, experimentas más placer.

Cuando estamos en la playa es un escándalo, ni te imaginas como los tíos se paran con sus ojos. Cuando está en top less yo me pongo las gafas de sol para que no vean donde dirijo la mirada y el desfile de mirones es de récord. Algunos incluso van con sus novias o sus esposas y no se cortan la miran directamente a las tetas. Yo siento un placer especial al ver como es observada.




AT.- Pero Pepe, a pesar de vuestra frenética y morbosa actividad sexual aún no habéis realizar un trio o un intercambio de parejas. Todo queda en casa.

No, no hemos hecho ningún trio aún, a mi pesar. Si algún día lo hago con ella sería un sueño hecho realidad. Me encantaría que otro hombre participara y ver como ella disfruta con otro. Sería, en cierto modo, verme a mi reflejado en ese momento, viendo como otro tipo ocupa mi lugar.

AT.- Y ¿crees que llegarás a convencerla para que dé el paso?

Eso espero y quiero que así sea, que dé el paso por primera vez y que repita.



AT.- Qué tipo de compañero o qué características en tu opinión debe de reunir ese amigo. Un amigo que tendrá el honor pero sobre todo el placer de estar con tu mujer en tu presencia.

Qué sea un hombre educado y muy respetuoso, sabiendo estar en este tipo de situaciones. Por supuesto, el tipo debe ser limpio, discreto, seductor y que se cuide físicamente. Y bueno, por pedir, que tenga una buena herramienta. También valoro la experiencia y para ello la madurez no es un inconveniente siempre claro que el tipo funcione y encanchonde a mi señora.

AT.- Estás en la línea de lo que la mayoría de los hombres que quieren llevar cabo esta fantasía les gustaría encontrar para sus esposas. Y ojo, cuando dices que tenga buena herramienta, supongo que será que la tenga igual o superior a ti, ya que tú te gastas un buen cipote. Te digo esto porque lo normal es que el marido o novio tenga un micropene o pene chiquito, aunque claro me refiero a los casos más claros de parejas cornas. (Las imágenes en las que la lozana hace el amor, Pepe el marido es el partener)

No es algo obligatorio el tener un buen rabo pero ya ella está acostumbrada a degustar de distintos tipos pero por lo general por encima de la media de tamaño. Siempre le han ido los pollones.




AT.- Sí, ya se ve en algunas fotos que nos has enviado. Hablando de fotos, qué papel juega la fotografía en vuestra vida sexual. ¿Le gusta a ella que le hagas fotos de este tipo?

Al principio no le gustaba demasiado pero finalmente se ha acostumbrado y ha dejado de importarle que esté cada dos por tres con la cámara, además, yo creo que ella ahora lo disfruta e incluso me hace poses que antes, sin cámara de por medio, no lo hacía. Así que Alberto te puedo decir que la fotografía no es que ocupe un papel protagonista pero si tiene importancia y a veces es un buen aliado para disfrutar del sexo en esos momentos y luego para comentarlo cuando lo recuerdes. Y, entre tú y yo, para luego presumir de mujer con los amigos, je je je je.



AT.- Alguna de esas fotos han tenido mucho éxito en el blog. ¿Le gusta a tu esposa salir en el blog?
Si, le da morbo saber que muchas personas anónimas la ven desnuda. Es cierto que al principio, como le ocurrió con la fotografía, no terminaba de estar convencida pero ahora si la pone y especialmente se excita bastante cuando la leo alguno de los comentarios que tus lectores mandan a nuestras entradas en el blog. Además, Alberto, nos ofreces mucha confianza por tu discreción, tacto y asegurarte de la veracidad y autorización de las imágenes que te enviamos.



AT.- Vuestras entradas Pepe son de las que más comentarios han tenido. Qué te parecen a ti esos comentarios.

La mayoría de ellos me hacen sentirme orgulloso de mi mujer. Creo que ha levantado gran expectación su belleza y muchos pollas también. ¿Me equivoco Alberto?



AT.- Para nada Pepe. Por cierto a raíz de la publicación de una de vuestras entradas en la que están dando por Detroit a tu esposa recibí las siguientes preguntas en varios correos, (aquí publico algunas imágenes de aquella entrada) te las planteo a continuación.

¿Te costó mucho educarle el ojete a la vista de tu herramienta?

¿En la foto parece que se está cagando cuando la follas el culito, lo hace de gusto o de miedo? ¿Se mea también de gusto cuando la follas el chochito?

La verdad es que fue fácil desde el principio hacer sexo anal con ella, al parecer con su primer novio ya lo había practicado en muchas ocasiones. Y sí, se está cagando pero de gusto, a veces le pasa pero no a menudo y respecto al squirt no le suele ocurrir. Cuando está muy excitada ella misma me agarra el rabo y lo dirige a su ojete.



AT.- Qué fantasía te gustaría llevar a cabo y que te pone mucho, mucho…
La que más, que la follaran en mi presencia varios tíos a la vez y a ser posible que ella estuviera embrazada. Es una fantasía, pero me encantaría verla disfrutando mientras le lefa su cuerpo un buen corneador. He leído en tu blog una publicación, la del marido candaulista, me parece muy interesante y creo que la mayoría de los cornudos o proyectos de cornudos empiezan de ese modo, y para mí sería muy excitante eso también aunque no creo que lo sea tanto como vivir en primera persona y ver como se lo montan con tu mujer en tu cara e incluso sin participar, solo el hecho de presencia debe ser una delicia. De hecho yo tuve una experiencia de este tipo con una de mis anteriores novias y la verdad es de lo mejor en sexo que recuerdo con ella.

Alberto, te confieso que para mí es un reto personal convencer a mi mujer y que acepte a este tipo de fantasías. Sé que a muchas mujeres les cuesta dar el primer paso y más cuando nunca lo han probado pero sé que cuando lo pruebe le gustará y lo haremos a menudo. Como te digo, es un reto que espero conseguir. De momento, mientras tenemos relaciones, alguna vez se lo he soltado y no creas que ha hecho ascos pero claro es en ese momento y te aseguro que la pone cachonda.



AT.- Nos gustaría entrevistar en video o en audio a tu mujer. Su testimonio sería de gran interés y ayuda para este tipo de fantasías. ¿Te gustaría?

A mi me encantaría pero concederla sólo depende de ella y quizás del número de comentarios que se publiquen.

AT.- Te entiendo. Pues a qué esperan cabrones, empiecen a comentar…. Pinche.



Me encantaría ver a mi preciosa novia penetrada por otro macho con una gran verga

Tengo un muñequito en la pantalla del ordenador que me mira constantemente. Parece que tiene vida y no se trata de una alucinación si no de una realidad total, cada vez que abro en la pantalla alguna de las imágenes que vosotros, mis queridos lectores y lectoras, me enviáis con una dedicatoria personalizada parece que el muñequito lo sabe y se pone a dar botes y no sólo por la alegría de que os acordéis de mí, sino por la belleza auténtica, natural y cornuda que recogen en la mayoría de los casos esas imágenes. Aprovecho para recordaros que, salvo excepciones, sólo puedo subir fotos con dedicatoria.

Hace unos días recibí correo de un amigo. Me comentaba que leía desde hacía tiempo el blog y que sus entradas le servían para comentar con su novia este tipo de fantasías. Me describió a su preciosa novia con las siguientes palabras: "ella es muy linda, buenas tetas, buen culo, blanca, le encanta mamar y le gusta el semen muy caliente". Después de ver algunas de las entradas, me comentaba mi amigo, les habían entrado las ganas de saber lo que opinan otros hombres de ella y saber de primera mano lo que esos hombres le harían a ella en su presencia por lo que decidieron enviarme algunas de sus fotos. Este amigo, cornudo consentidor en proyecto, me decía, "me encantaría verla penetrada por otro macho con una gran verga".

Tras recibir las primeras imágenes, el amigo me insistía: "Alberto, ella está muy caliente con esto de que la vean muchas personas en tu blog, es la primera vez que hace algo así". Y me insistía en que su novia quiere que le comenten todo lo que se les ocurra a los machos corneadores que leen el blog. "Le gusta mucho que le digan de todo". 

Bien, pues dicho y hecho. Aquí tienen las imágenes. Seguro que la mayoría de ustedes coinciden en valorar una belleza de este tipo, sus redondeces, su blancura, su piel, su belleza. Y de ese culito que voy a decir, que es bellísimo, yo a este tipo de culos los llamo "cebolleros" porque me los como enteros, bueno y porque me recuerdan la forma de una maravillosa cebolla. Y esos pechos, son divinos. Y ese pepote, uffffff. Disfruten, vean y comenten. Ya saben que a la novia de este amigo la ponen sus comentarios. Ni os cuento como se puso el muñequito del ordenador, os lo podéis imaginar una pena que no le deje publicar comentarios.










Con Comentarios, Por Favor.


















Detrás de la puerta de nuestro dormitorio oigo los gemidos de mi novia mientras el corneador se la está…

Con permiso de mi admirado Giorgio Bassani he utilizado el título de una de sus novelas, "Detrás de la puerta" para completar el de la entrada que nos ocupa. De paso, aprovecho para recomendaros la lectura de esta novela de Bassani, os gustará.


Creo que el titular deja pocas dudas sobre lo que os vais a encontrar en el siguiente audio. 
Un amigo lector del blog me ha enviado este archivo. Lo grabó pegado a la puerta de su dormitorio. La que gime es su novia que recibe las embestidas del amigo de la pareja. El corneador es un muchacho de Madrid que ha viagrizado, en cierta manera, la vida sexual de esta pareja. Al muchacho no se le oye muy bien en el audio pero sin duda se le siente.
Escuchar con atención, poner el volumen al máximo, como dice el gran Diego Manrique y disfrutar de ese momento. Ojo, no es video, sólo audio.


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Os cuento de los antecedentes y como llegó la pareja a este momento cumbre
Hace un año contactó conmigo el novio de esta pareja de Madrid. Me felicitaba por el blog del que se consideraba lector habitual y me hacía partícipe de alguno de sus secretos de alcoba. Por lo que me contó, disfrutaban de una activa vida sexual, llevaban juntos seis años y en ese tiempo no había día que no cayeran uno o dos polvos.
Este frenesí sexual les llevó a meterse por otros caminos y probaron los tríos con otros chicos. Tenía que ser sólo con chicos ya que su novia quería ser la única mujer en estos juegos de cama.
Hicieron los convencionales tríos HMH: doble penetración, tú por delante yo por detrás y otras prácticas dentro de este palo sexual. También realizaron tríos con un ligero toque bisexual, es decir, besos a tres, comida de rabo a dos bocas, etc. etc.
El caso es que la princesa de este cuento, la novia de mi amigo, empezó a aburrirse también con los tríos. Fue rotunda y le soltó: “estoy un poco cansada de esto, resulta hacer sexo por duplicado, ya que todos los chicos que vienen son una copia tuya”.

Plaza de Nelson Mandela en pleno centro del madrileño Barrio de Lavapiés.
Plaza de Nelsón Mandela en el madrileño y multicultural Barrio de Lavapiés.
Mi amigo le comentó el contenido de este humilde blog y las posibilidades que el sexo corno podía ofrecerles. También le subrayó que dada su fogosidad, la práctica corna suponía incorporar a la pareja a un tipo más activo que él, con más rabazo y con otro estilo de follar. En definitiva, cambiar. A su chica le pareció una idea fantástica.
Me vais a permitir en este punto que haga referencia a una anécdota que nos contaba un genial profesor de Publicidad que tuve en la carrera. Además de la teoría de cómo funcionaba una agencia en los años cincuenta, sesenta y setenta, también hacía referencia a las prácticas que no venían a los manuales. En su experiencia como jefe de cuentas de una agencia multinacional, nos decía que cuando estaban en negociación con un nuevo cliente siempre incluían en el equipo a un gancho, es decir, a una mujer que fuera la antítesis de la esposa del cliente. Esto suponía una ayuda importante a la hora de convencerle para que les eligiera como agencia. Puta publicidad y como han cambiado los tiempos.
Digo esto, como recomendación para muchos de vosotros que me pedís consejo sobre que tipo de corneador es el más conveniente para la esposa. Y como siempre digo: que el corneador tenga aptitud y actitud y a ser posible que sea una antítesis o casi del marido cornudo. Por ejemplo, si el cornudo es moreno elegir un rubio para que la reina varíe.
A diferencia de otros casos que he comentado aquí, en esta pareja la complicidad y predisposición de la novia a realizar la fantasía era del cien por cien. Menuda es ella, una gran mujer, sin duda.
Y se pusieron manos a la obra. La pareja vive en el madrileño barrio de Lavapiés. Los días siguientes a la decisión pasearon por las calles y bares de la zona, como sabéis esta zona de Madrid es un punto en ebullición multicultural que también os recomiendo que visitéis. Por la zona fueron a calles y locales que son frecuentados por chicos de color, no descartaban la posibilidad de que el amigo fuera un auténtico bull negro. Después de unas semanas sin encontrar lo que querían optaron por las páginas de contactos y redes sociales.

Por la zona de Lavapiés fueron a calles y locales que son frecuentados por chicos de color, no descartaban la posibilidad de que el amigo fuera un auténtico bull negro. 

Recibieron cerca de 75 propuestas de chicos tras poner algunos anuncios. Descartados 70 se centraron en cinco y me mandaron los perfiles de ellos. Le recomendé a un muchacho de 36 años, trasmitía veracidad, seriedad y era muy diferente a mi amigo, en casi todos los sentidos, además tenía experiencia en esto de los juegos de cornos. Aprovecho para recomendaros precaución con los perfiles de las páginas de contactos, en muchos casos no es que mientan pero sí exageran un poco y os podéis llevar desagradables sorpresas.
Llega el día y pareja conoce a chico elegido. Chico es más alto, con más rabo y con dilatada experiencia en sexo con casadas. Chico gusta a novia de mi amigo y este dice que adelante. Eso sí, mi amigo quiere dejar claro una cosa, se trata de un trío corno a nivel iniciático, es decir, que mi amigo quiere estar presente y participar, novia sonríe y chico no pone objeciones.
Mi amigo me confesó desde que se levantaron del bar para ir a su casa, situada a pocas manzanas, el chico estuvo sobando a su novia sin parar. En ese momento mi amigo se dio cuenta de que era un tipo bastante dominante y que su novia no ponía pegas a sus indicaciones y manera de actuar.
Cuando llegaron a casa mi amigo abrió una botella de vino, mientras, la pareja estaba entregada a un morreo en el sofá, me confesó que en ese momento empezó a sentirse invisible. Los besos dieron paso a un magreo más fuerte y empezaron a denudarse mientras se dirigían al dormitorio. Mi amigo detrás de ellos iba recogiendo la ropa que los dos iban tirando y dándose cuenta que su novia estaba disfrutando al máximo.
Tumbados y desnudos en la cama, con medio rabo metido en la en la rajita de la princesa, mi amigo optó por desnudarse y tirarse a la piscina pero dada la fogosidad de los otros dos pensó que lo mejor sería situarse a la espalda de su novia e intentar pillar algo de cacho.
No le dieron opción, su novia le daba la espalda en el más amplio sentido de la frase y cuando intentaba algo era bloqueado por los otros dos como si estos fueran la defensa en zona de Los Angeles Lakers. Estaba claro, le tocaba estar de miranda y para mirar mejor se levantó de la cama y se sentó en el sillón de la habitación donde pudo contemplar en zona Premium el polvazo que se estaban pegando.
Aquella primera sesión se prolongó hasta altas horas de la madrugada y mi amigo se liquidó el solito la botella de vino, fue testigo de aquel encuentro y pudo comprobar en que lugar de la cama se derramaba la lefa que no entraba por los agujeros de su novia quería memorizarlo porque luego le tocaba a él dormir en esas mismas sábanas.
No os he hablado de la novia. Es una chica de 26 años, vestida os puedo asegurar que llama la atención y desnuda es de esas que desprenden una sensualidad en sus curvas que te dejan boquiabierto. La conozco y tiene un cuerpo precioso pero lo que más me llama la atención es su sonrisa, de catálogo. Es una belleza latina con mezcla de padre español y madre dominicana, una maravillosa consecuencia de lo que nos ha traído la globalización, no iba a ser todo malo.
De mi amigo os diré que es el típico chavalote, de estilo muy similar a lo que circula por Lavapiés, una excelente persona, con una incipiente calvicie y un cuerpo en el que abundan los tatuajes. Tiene buena herramienta según novia pero no es comparable con el cipote que se gasta el amigo corneador, así me lo describió mi amigo: “anchote, cercano a los 22 cm que entraban en su totalidad en el coñito de mi chica y sabiéndolo manejar”.
Después de aquel primer encuentro mi amigo me confesó que dudaba volver a repetir la experiencia, al menos con el mismo corneador. Le quedó cierto sabor agridulce, no se esperaba que su papel en aquel primer encuentro se iba a limitar a estar viendo como otro tío se follaba a su chica en su presencia. Su novia, según me comentó, no volvió a hablar del asunto y tuvieron otra vez sexo satisfactorio pero aquella escena no se borraba de la mente de mi amigo y en el fondo quería sentir otra vez todo lo que experimentó en esos momentos.
Me pidió consejo y le recomendé que disfrutara del recuerdo y que si su novia había quedado satisfecha, no tenía derecho a hurtarle la repetición de la experiencia pero noté, y fui muy sincero con el, que aunque no lo reconociera por su actitud y comentarios yo estaba convencido que había disfrutado tanto o más que su novia. “No jodas Alberto”, eso respondió a mi afirmación.
“No jodas Alberto” pero dos semanas después volvieron a quedar con el muchacho. Sólo para tomar unos vinos y charlar, eso fue lo que mi amigo le dijo al ya corneador de su novia: “nos gustaría que nos contaras alguna de tus experiencias y tomar algo, nada más, si mi novia quiere, adelante, pero si no, cada uno para su casa”.
Quedaron en un bar que últimamente lo está petando, el que está al lado del Teatro Pavón. La verdad es que con el follón que había en el local poco pudieron hablar pero el corneador, según me dijo mi amigo, no perdió el tiempo y desde el minuto uno no dejó de sobar a su novia. Salieron del bar para tomar otro vino en un sitio más tranquilo pero se decidieron que lo mejor era irse, los tres, a casa. “Alberto, me sentía un poco fuera de lugar, ellos iban amarrados como novios, haciéndose confidencias, riéndose y yo como una carabina de la pareja sin ninguna autoridad”.

El bar está al lado del Teatro Pavón que últimamente fue sede de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Subiendo por la calle de Embajadores a la derecha.

Ya en su casa el magreo fue de escándalo. La novia le bajó los pantalones al corneador nada más entrar y empezó a comerle el rabo de manera ansiosa y tragona. Mi amigo me confesó que se retiró porque temía que le hicieran bajar al pilón y por eso sí que no iba a pasar.
La historia se volvía a repetir, los dos terminaron de desnudarse y a tirar la ropa el suelo y mi amigo a recoger. Ya en la habitación, tumbados en la cama, el corneador le empezó a hacer una comida de coño de las que crean afición para a continuación empezar la faena centrándose en la boca de la princesa con un pausado beso profundo, muy profundo. Mi amigo fue a sentarse en el butacón del dormitorio pero antes de hacerlo el corneador, interrumpiendo la comida de boca que le estaba haciendo a la novia, le indicó que saliera de la habitación y cerrara la puerta. Mi amigo se quedó inmóvil sólo reaccionó cuando su novia le sugirió con una cómplice sonrisa: “hazle caso papi”. Entendió lo que le tocaba pero lo que no comprendió es que en ese momento tuviera una fuerte erección mientras abandonaba la habitación y cerraba la puerta.
Detrás de la puerta, sentado en el salón de su casa, pudo oír el traqueteo de la cama y los gemidos de su novia. No cayó hasta el momento en el que creía que estaban con el tercer polvo que podía grabar el sonido de los gemidos de su novia y el escándalo sonoro del que todos los vecinos eran testigos. Con él su novia no gritaba tanto. Lo grabó en su Smartphone y me lo envió como prueba. Y esto es todo amigos.

Una típica imagen de Lavapiés y las fachadas de sus más que centenarias corralas.
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