Me encantaría ver a mi preciosa novia penetrada por otro macho con una gran verga

Tengo un muñequito en la pantalla del ordenador que me mira constantemente. Parece que tiene vida y no se trata de una alucinación si no de una realidad total, cada vez que abro en la pantalla alguna de las imágenes que vosotros, mis queridos lectores y lectoras, me enviáis con una dedicatoria personalizada parece que el muñequito lo sabe y se pone a dar botes y no sólo por la alegría de que os acordéis de mí, sino por la belleza auténtica, natural y cornuda que recogen en la mayoría de los casos esas imágenes. Aprovecho para recordaros que, salvo excepciones, sólo puedo subir fotos con dedicatoria.

Hace unos días recibí correo de un amigo. Me comentaba que leía desde hacía tiempo el blog y que sus entradas le servían para comentar con su novia este tipo de fantasías. Me describió a su preciosa novia con las siguientes palabras: "ella es muy linda, buenas tetas, buen culo, blanca, le encanta mamar y le gusta el semen muy caliente". Después de ver algunas de las entradas, me comentaba mi amigo, les habían entrado las ganas de saber lo que opinan otros hombres de ella y saber de primera mano lo que esos hombres le harían a ella en su presencia por lo que decidieron enviarme algunas de sus fotos. Este amigo, cornudo consentidor en proyecto, me decía, "me encantaría verla penetrada por otro macho con una gran verga".

Tras recibir las primeras imágenes, el amigo me insistía: "Alberto, ella está muy caliente con esto de que la vean muchas personas en tu blog, es la primera vez que hace algo así". Y me insistía en que su novia quiere que le comenten todo lo que se les ocurra a los machos corneadores que leen el blog. "Le gusta mucho que le digan de todo". 

Bien, pues dicho y hecho. Aquí tienen las imágenes. Seguro que la mayoría de ustedes coinciden en valorar una belleza de este tipo, sus redondeces, su blancura, su piel, su belleza. Y de ese culito que voy a decir, que es bellísimo, yo a este tipo de culos los llamo "cebolleros" porque me los como enteros, bueno y porque me recuerdan la forma de una maravillosa cebolla. Y esos pechos, son divinos. Y ese pepote, uffffff. Disfruten, vean y comenten. Ya saben que a la novia de este amigo la ponen sus comentarios. Ni os cuento como se puso el muñequito del ordenador, os lo podéis imaginar una pena que no le deje publicar comentarios.










Con Comentarios, Por Favor.


















Detrás de la puerta de nuestro dormitorio oigo los gemidos de mi novia mientras el corneador se la está…

Con permiso de mi admirado Giorgio Bassani he utilizado el título de una de sus novelas, "Detrás de la puerta" para completar el de la entrada que nos ocupa. De paso, aprovecho para recomendaros la lectura de esta novela de Bassani, os gustará.


Creo que el titular deja pocas dudas sobre lo que os vais a encontrar en el siguiente audio. 
Un amigo lector del blog me ha enviado este archivo. Lo grabó pegado a la puerta de su dormitorio. La que gime es su novia que recibe las embestidas del amigo de la pareja. El corneador es un muchacho de Madrid que ha viagrizado, en cierta manera, la vida sexual de esta pareja. Al muchacho no se le oye muy bien en el audio pero sin duda se le siente.
Escuchar con atención, poner el volumen al máximo, como dice el gran Diego Manrique y disfrutar de ese momento. Ojo, no es video, sólo audio.


video



Os cuento de los antecedentes y como llegó la pareja a este momento cumbre
Hace un año contactó conmigo el novio de esta pareja de Madrid. Me felicitaba por el blog del que se consideraba lector habitual y me hacía partícipe de alguno de sus secretos de alcoba. Por lo que me contó, disfrutaban de una activa vida sexual, llevaban juntos seis años y en ese tiempo no había día que no cayeran uno o dos polvos.
Este frenesí sexual les llevó a meterse por otros caminos y probaron los tríos con otros chicos. Tenía que ser sólo con chicos ya que su novia quería ser la única mujer en estos juegos de cama.
Hicieron los convencionales tríos HMH: doble penetración, tú por delante yo por detrás y otras prácticas dentro de este palo sexual. También realizaron tríos con un ligero toque bisexual, es decir, besos a tres, comida de rabo a dos bocas, etc. etc.
El caso es que la princesa de este cuento, la novia de mi amigo, empezó a aburrirse también con los tríos. Fue rotunda y le soltó: “estoy un poco cansada de esto, resulta hacer sexo por duplicado, ya que todos los chicos que vienen son una copia tuya”.

Plaza de Nelson Mandela en pleno centro del madrileño Barrio de Lavapiés.
Plaza de Nelsón Mandela en el madrileño y multicultural Barrio de Lavapiés.
Mi amigo le comentó el contenido de este humilde blog y las posibilidades que el sexo corno podía ofrecerles. También le subrayó que dada su fogosidad, la práctica corna suponía incorporar a la pareja a un tipo más activo que él, con más rabazo y con otro estilo de follar. En definitiva, cambiar. A su chica le pareció una idea fantástica.
Me vais a permitir en este punto que haga referencia a una anécdota que nos contaba un genial profesor de Publicidad que tuve en la carrera. Además de la teoría de cómo funcionaba una agencia en los años cincuenta, sesenta y setenta, también hacía referencia a las prácticas que no venían a los manuales. En su experiencia como jefe de cuentas de una agencia multinacional, nos decía que cuando estaban en negociación con un nuevo cliente siempre incluían en el equipo a un gancho, es decir, a una mujer que fuera la antítesis de la esposa del cliente. Esto suponía una ayuda importante a la hora de convencerle para que les eligiera como agencia. Puta publicidad y como han cambiado los tiempos.
Digo esto, como recomendación para muchos de vosotros que me pedís consejo sobre que tipo de corneador es el más conveniente para la esposa. Y como siempre digo: que el corneador tenga aptitud y actitud y a ser posible que sea una antítesis o casi del marido cornudo. Por ejemplo, si el cornudo es moreno elegir un rubio para que la reina varíe.
A diferencia de otros casos que he comentado aquí, en esta pareja la complicidad y predisposición de la novia a realizar la fantasía era del cien por cien. Menuda es ella, una gran mujer, sin duda.
Y se pusieron manos a la obra. La pareja vive en el madrileño barrio de Lavapiés. Los días siguientes a la decisión pasearon por las calles y bares de la zona, como sabéis esta zona de Madrid es un punto en ebullición multicultural que también os recomiendo que visitéis. Por la zona fueron a calles y locales que son frecuentados por chicos de color, no descartaban la posibilidad de que el amigo fuera un auténtico bull negro. Después de unas semanas sin encontrar lo que querían optaron por las páginas de contactos y redes sociales.

Por la zona de Lavapiés fueron a calles y locales que son frecuentados por chicos de color, no descartaban la posibilidad de que el amigo fuera un auténtico bull negro. 

Recibieron cerca de 75 propuestas de chicos tras poner algunos anuncios. Descartados 70 se centraron en cinco y me mandaron los perfiles de ellos. Le recomendé a un muchacho de 36 años, trasmitía veracidad, seriedad y era muy diferente a mi amigo, en casi todos los sentidos, además tenía experiencia en esto de los juegos de cornos. Aprovecho para recomendaros precaución con los perfiles de las páginas de contactos, en muchos casos no es que mientan pero sí exageran un poco y os podéis llevar desagradables sorpresas.
Llega el día y pareja conoce a chico elegido. Chico es más alto, con más rabo y con dilatada experiencia en sexo con casadas. Chico gusta a novia de mi amigo y este dice que adelante. Eso sí, mi amigo quiere dejar claro una cosa, se trata de un trío corno a nivel iniciático, es decir, que mi amigo quiere estar presente y participar, novia sonríe y chico no pone objeciones.
Mi amigo me confesó desde que se levantaron del bar para ir a su casa, situada a pocas manzanas, el chico estuvo sobando a su novia sin parar. En ese momento mi amigo se dio cuenta de que era un tipo bastante dominante y que su novia no ponía pegas a sus indicaciones y manera de actuar.
Cuando llegaron a casa mi amigo abrió una botella de vino, mientras, la pareja estaba entregada a un morreo en el sofá, me confesó que en ese momento empezó a sentirse invisible. Los besos dieron paso a un magreo más fuerte y empezaron a denudarse mientras se dirigían al dormitorio. Mi amigo detrás de ellos iba recogiendo la ropa que los dos iban tirando y dándose cuenta que su novia estaba disfrutando al máximo.
Tumbados y desnudos en la cama, con medio rabo metido en la en la rajita de la princesa, mi amigo optó por desnudarse y tirarse a la piscina pero dada la fogosidad de los otros dos pensó que lo mejor sería situarse a la espalda de su novia e intentar pillar algo de cacho.
No le dieron opción, su novia le daba la espalda en el más amplio sentido de la frase y cuando intentaba algo era bloqueado por los otros dos como si estos fueran la defensa en zona de Los Angeles Lakers. Estaba claro, le tocaba estar de miranda y para mirar mejor se levantó de la cama y se sentó en el sillón de la habitación donde pudo contemplar en zona Premium el polvazo que se estaban pegando.
Aquella primera sesión se prolongó hasta altas horas de la madrugada y mi amigo se liquidó el solito la botella de vino, fue testigo de aquel encuentro y pudo comprobar en que lugar de la cama se derramaba la lefa que no entraba por los agujeros de su novia quería memorizarlo porque luego le tocaba a él dormir en esas mismas sábanas.
No os he hablado de la novia. Es una chica de 26 años, vestida os puedo asegurar que llama la atención y desnuda es de esas que desprenden una sensualidad en sus curvas que te dejan boquiabierto. La conozco y tiene un cuerpo precioso pero lo que más me llama la atención es su sonrisa, de catálogo. Es una belleza latina con mezcla de padre español y madre dominicana, una maravillosa consecuencia de lo que nos ha traído la globalización, no iba a ser todo malo.
De mi amigo os diré que es el típico chavalote, de estilo muy similar a lo que circula por Lavapiés, una excelente persona, con una incipiente calvicie y un cuerpo en el que abundan los tatuajes. Tiene buena herramienta según novia pero no es comparable con el cipote que se gasta el amigo corneador, así me lo describió mi amigo: “anchote, cercano a los 22 cm que entraban en su totalidad en el coñito de mi chica y sabiéndolo manejar”.
Después de aquel primer encuentro mi amigo me confesó que dudaba volver a repetir la experiencia, al menos con el mismo corneador. Le quedó cierto sabor agridulce, no se esperaba que su papel en aquel primer encuentro se iba a limitar a estar viendo como otro tío se follaba a su chica en su presencia. Su novia, según me comentó, no volvió a hablar del asunto y tuvieron otra vez sexo satisfactorio pero aquella escena no se borraba de la mente de mi amigo y en el fondo quería sentir otra vez todo lo que experimentó en esos momentos.
Me pidió consejo y le recomendé que disfrutara del recuerdo y que si su novia había quedado satisfecha, no tenía derecho a hurtarle la repetición de la experiencia pero noté, y fui muy sincero con el, que aunque no lo reconociera por su actitud y comentarios yo estaba convencido que había disfrutado tanto o más que su novia. “No jodas Alberto”, eso respondió a mi afirmación.
“No jodas Alberto” pero dos semanas después volvieron a quedar con el muchacho. Sólo para tomar unos vinos y charlar, eso fue lo que mi amigo le dijo al ya corneador de su novia: “nos gustaría que nos contaras alguna de tus experiencias y tomar algo, nada más, si mi novia quiere, adelante, pero si no, cada uno para su casa”.
Quedaron en un bar que últimamente lo está petando, el que está al lado del Teatro Pavón. La verdad es que con el follón que había en el local poco pudieron hablar pero el corneador, según me dijo mi amigo, no perdió el tiempo y desde el minuto uno no dejó de sobar a su novia. Salieron del bar para tomar otro vino en un sitio más tranquilo pero se decidieron que lo mejor era irse, los tres, a casa. “Alberto, me sentía un poco fuera de lugar, ellos iban amarrados como novios, haciéndose confidencias, riéndose y yo como una carabina de la pareja sin ninguna autoridad”.

El bar está al lado del Teatro Pavón que últimamente fue sede de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Subiendo por la calle de Embajadores a la derecha.

Ya en su casa el magreo fue de escándalo. La novia le bajó los pantalones al corneador nada más entrar y empezó a comerle el rabo de manera ansiosa y tragona. Mi amigo me confesó que se retiró porque temía que le hicieran bajar al pilón y por eso sí que no iba a pasar.
La historia se volvía a repetir, los dos terminaron de desnudarse y a tirar la ropa el suelo y mi amigo a recoger. Ya en la habitación, tumbados en la cama, el corneador le empezó a hacer una comida de coño de las que crean afición para a continuación empezar la faena centrándose en la boca de la princesa con un pausado beso profundo, muy profundo. Mi amigo fue a sentarse en el butacón del dormitorio pero antes de hacerlo el corneador, interrumpiendo la comida de boca que le estaba haciendo a la novia, le indicó que saliera de la habitación y cerrara la puerta. Mi amigo se quedó inmóvil sólo reaccionó cuando su novia le sugirió con una cómplice sonrisa: “hazle caso papi”. Entendió lo que le tocaba pero lo que no comprendió es que en ese momento tuviera una fuerte erección mientras abandonaba la habitación y cerraba la puerta.
Detrás de la puerta, sentado en el salón de su casa, pudo oír el traqueteo de la cama y los gemidos de su novia. No cayó hasta el momento en el que creía que estaban con el tercer polvo que podía grabar el sonido de los gemidos de su novia y el escándalo sonoro del que todos los vecinos eran testigos. Con él su novia no gritaba tanto. Lo grabó en su Smartphone y me lo envió como prueba. Y esto es todo amigos.

Una típica imagen de Lavapiés y las fachadas de sus más que centenarias corralas.

La segunda serie de Ely y Alex, “me prende mucho verla coger con otro porque se transforma…”

Seguro que muchos de vosotros, mis queridos lectores y lectoras, recordaréis una entrada que publiqué cuando el frío diciembre ponía fin a 2015. Me refiero a: Me prende mucho verla coger con otro porque se transforma y mueve el culo de una forma espectacular” lo dice Alex sobre Ely, su esposa. Ya habréis hecho memoria porque es difícil olvidarse de Ely. 



Pacté una entrevista con Alex, el marido, quería saber cómo le gustaban las pollas a Ely, conocer sí se calentaba aún más cuando veía la cara de su esposo mientras ella se folla al amigo de turno. Me interesaba mucho saber cuáles eran las cualidades que Ely destacaba de un buen corneador y cómo valoraba la actuación de su marido, Alex, en este tipo de juegos.

También quería saber de Alex las características que más le llamaban la atención a la hora de elegir un buen caballero corneador y que me hablara de los siguientes retos que se iban a fijar como pareja corna.



Decepción, al final, como pasa muchas veces, no respondieron a mi cita para realizar la entrevista.

De momento nos quedaremos con las ganas de saber de su boca las respuestas a mis curiosidades pero tengo y tenéis la suerte de que Alex me envío, previo a la entrevista, la segunda serie de imágenes que me autorizó a publicar. Aquí van.

Si en diciembre Ely nos calentó el invierno seguro que con esta segunda entrega nos enfría el verano en España y seguro que su sensualidad no pasa desapercibida en los lugares que nos siguen: México, Argentina, Venezuela, Ecuador, Estados Unidos, etc. etc.

Con el permiso de su marido, Alex, disfrutar de la visión de Ely en su segunda serie.












Si os habéis quedado con ganas, echar un vistazo a su primera entrada. Pero cuidado, porque seguro que os quedaréis con más ganas después de verla. Aquí el enlace:









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