La lozana casada andaluza CUARTA SERIE y la reflexión: ¿el marido cornudo nace o se hace?



Doy las gracias a nuestra amiga, una vez más, por darnos el placer de contemplar su belleza pura, auténtica, sin filtros. Por supuesto, este agradecimiento se dirige también a su marido, el fotógrafo y cómplice necesario.

La primera vez que hablé con Pepe, el marido, y me mostró alguna de las fotos de su mujer, recuerdo lo que le dije: “amigo, una mujer así hay que compartirla, si ella quiere claro”. Su respuesta fue significativa: "me encantaría verla en brazos de otros y te aseguro Alberto que tal y como hace el amor, ese afortunado disfrutaría de lo lindo”.

Ha pasado tiempo y hablo a menudo con Pepe. Ella aún tiene dudas para dar el paso, yo estoy convencido que más pronto que tarde Pepe será testigo de cómo su esposa se folla a un tipo delante suya. Ojalá que no le tiemble la mano en ese momento e inmortalice en imagen, pero sin filtros. No me gustan los filtros, prefiero la belleza auténtica, jamona, con curvas de esta preciosa mujer y ojalá sea yo para poder disfrutar a milímetros de distancia del brillo de sus ojos cuando note otro cipote que no es del marido atraviesa su rajote.



Ahora voy a la reflexión con la titulo esta entrada: “el marido cornudo nace o se hace”. Hay que partir de la base, al menos para los jugamos a estos juegos de cama: cuernos consentidos, que un marido sea un cornudo consentidor no es un demérito, al contrario, se puede decir que ha logrado la complicidad necesaria para que su mujer se suelte y la pareja disfrute de otros palos sexuales. Por supuesto que hay muchos tipos cornudos, por ejemplo, los cornudos que disfrutan siendo humillados y sienten un placer especial escenificando unos celos que les torturan cuando en realidad se corren de gusto al saberlo.

¿El marido cornudo, nace o se hace? Ya hemos tratado este punto en otras entradas. Obviamente siempre digo que no hay elementos puros en el sexo: nadie es cabrón cien por cien (aunque yo conozco alguno que sí) ni lo contrario, hay una infinita gama de grises en los que situar al cornudo y a su mujer.

Esto nos lleva a la conclusión de que habrá maridos que ya tienen una predisposición natural a ser cornudos, siempre y cuando den con la esposa ideal para este tipo de juegos. Otros, en su devenir sexual encontrarán con el tiempo cierto placer en este tipo de prácticas y se convertirán en cornudos consentidores. Y luego están los que como Pepe, el marido de la lozana casada andaluza, cuando tienen una mujer como ella tienen muchas posibilidades de serlo. Y es que no hay más que ver que esta belleza anima a cualquier a saludarla y… Lo ideal en estos casos, como el de Pepe, es que el marido encuentre el placer de disfrutar de como otros admiran a su mujer y que además de ser testigo tome una actitud proactiva para que los cuernos, consentidos, vayan a más.



De momento, vamos a disfrutar de esta nueva serie de esta belleza, la serie cuarta. Empiezo con las fotos playeras. Mis queridos lectores: ¿no es un placer una mañana de playa, con el mar azul y el sol brillando, encontrarse con un monumento como el de la lozana? Lo es, pero sin duda para el marido, el placer es mayor, cuando observa como otros, con descaro o no, babean viendo a su mujer igual que un aficionado a la pintura lo hace al ver un cuadro de Rubens. Yo creo que viendo estas fotos, todos podemos entender que habrá cornudos que nazcan con lo corona puesta y otros a los que su mujer se las pondrán más tarde o temprano.


Qué no se os olvide, es necesario que para mi amigo Pepe nos siga enviado imágenes de sus preciosa esposa, a ella y a el, le pongan vuestros comentarios. Por favor, enviar comentarios con libertad pero ya sabéis que no publico números de teléfonos ni datos personales, sólo correos y siempre que el comentario sea con perfil y no anónimos. Si alguno no quiere publicar sus datos hacerle uno para que Pepe os conteste, me ha dicho que a través mía o suya lo hará.
Y otro cosa, muy importante, me ha dicho que si llegamos a 300 comentarios me tendrá preparada una sorpresa especial, imagino cual es.
Haceros un favor personal y hacerme otro favor a mí, comentar, eso sí, con respeto y educación que no se diga que los caballeros corneadores somos maleducados.




Ahora las fotos dedicadas. Eres maravillosa.







Y ahora los galletones de la lozana... Guauuu. Comentar.









Mujeres auténticas, sin filtros, al natural... No os equivoquéis la belleza no se toca ni se retoca.







Sin duda sabe como enfrentarse a un buen tarugo. ¿O no?




A qué esperáis cabrones para COMENTAR.






El amor es cosa de tres y del agujero un donuts

En unos días será 14 de febrero. En España, al igual que en muchos lugares del mundo, es una fecha especial, se trata del Día de los Enamorados, una bonita excusa para que las parejas se den regalos, mimitos… En definitiva, un día para celebrar el amor y rendir homenaje a la persona que tenemos al lado y que amamos, o se supone que amamos.



Obviamente ese día no pasa desapercibido a los profesionales del marketing que se calientan la cabeza para idear campañas publicitarias que potencien las ventas de sus productos tomando el motivo de esa fecha.

Un ejemplo de lo anterior es la cadena Dunkin´ Donuts que pone a la venta un donuts creado para ese día de amor. Pero no voy a referirme a la rosquilla del Día de los Enamorados si no al eslogan que los de Dunkin´Donuts han creado: EL AMOR ES COSA DE TRES.

Simplemente genial. Está claro que para ellos el tercero no es otro que un bollito con agujero pero para los que estamos en esto de los cornudos consentidores, el eslogan nos viene al pelo.

Que el amor sea cosa de tres, no lo sé, aunque Oscar Wilde escribió en una ocasión que el amor es una carga tan pesada que a veces hay que llevarla entre tres, o cuatro, o cinco… añado yo. Ya os digo que no sé si el amor es cosa de tres pero el sexo en pareja, sobre todo si esta ya cumple unos años de relación,  es cosa de tres o cuatro o cinco o ene si a tu esposa le gustan los gang bang. ¿Me equivoco?

No voy a seguir con el donut porque acabaría centrándome en el agujerito del medio y podría seguir con una metáfora recurrente pero demasiado mañida.

No, no voy a seguir por ahí, lo que pretendo es refrescar contenido del blog porque llevo algunos días de retraso, en el buen sentido. Había preparado una entrevista para una esposa hotwife y después de todo el trabajo, al final, me temo que no se podrá realizar (ya sabéis que a veces nos encontramos con gente poco seria) Esto me ha descabalado la planificación y estructura de los próximos contenidos del Blog de Alberto Toro.



Pero no valen excusas. No seré malpensado y espero que la hotwife se decida y dé la cara. Mientras tanto, os adelanto que estoy preparando un reportaje sobre un amigo canario que cuenta en su cipote con bastantes muescas de esposas folladas con el consentimiento del marido, habrá videos y testimonios en primera persona. También, publicaré en breve otra de mis mejores cornadas, la experiencia que tuve con la esposa de Mariano, ya sabéis que con el objetivo de que os sea de utilidad para aquellos amigos que me piden consejo. Espero publicar la entrevista a un marido consentidor, se trata del esposo de una belleza que conocéis, ¿recordáis a una exhuberante rubia que posaba para nosotros y con dedicatoria para el blog en varias de las tarjetas navideñas del blog?

Estoy también trabajando en un decálogo, diez consejos básicos para los corneadores que empiezan y para los que aún no han tenido ocasión de ser elegidos por una pareja corna.

Y ya sabéis que este es un blog colaborativo así que animaros a enviarme vuestras experiencias, dudas, búsquedas, material gráfico de esposas calientes, etc.

Por cierto, espero que el marido de una de las mujeres más admiradas en este blog: la lozana casada andaluza, me permita una entrevista más profunda con ella y que nos deleite con nuevas series de esa belleza en estado puro.



La foto de arriba es del Café Dunkin´de Atocha, el que está justo en frente de la estación AVE de Madrid. Aprovecho para recomendaros que muy cerca del café está el CaixaForum, no os perdáis la exposición de Philippe Halsman, uno de los fotógrafos con más talento del siglo XX. Un lujo revisar las portadas que creó para la revista LIFE. Merece la pena y seguro que reconoceréis fotos que habéis visto en muchas ocasiones. Además, nunca hay que perder la oportunidad de disfrutar de las fotos que Halsman hizo a Marilyn Monroe, pasan los años y la belleza de esta mujer sigue viva, actual… Hasta finales de marzo. Y por los alrededores del CaixaForum, si la pareja va con su corneador, hay rincones especiales en los que el cornudo puede sacar su cámara o smartphone, emulando a Philippe Halsman, y fotografiar mientras saltan esposa y amigo corneador agarrados de la mano.

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Termino comentando la foto que va a continuación. Me la ha enviado un amigo, me dice que es su novia, que quiere verla publicada en el blog y tal y tal. Os agradezco de verdad estas imágenes, siempre que cuadran y tengo fiabilidad de que las personas que salen en ella me autorizan a publicarlas, lo hago, pero por favor, enviarme las imágenes con la dedicatoria para el blog. ¿OK?



Reflexiones personales de la esposa-reina de un auténtico cornudo consentidor "proactivo" sobre las prácticas sexuales cuckold

Seguro que a alguno de vosotros os ha pasado, mis queridos lectores, y os habéis encontrado en alguna red social con alguien o con alguna pareja con la que coincidisteis años atrás. Estas pasadas Navidades, trasteando por una de esas redes contacté con un viejo conocido. Intercambiamos los saludos de rigor y pronto entramos a hablar del asunto. Su condición de marido cornudo había evolucionado en la misma proporción que el grado alcanzado por su esposa-reina en soltura y dominación. La conclusión es que a este viejo amigo le habían salido unos frondosos y erectos cuernos de alce. Tras comentar algunas de sus aventuras me hizo referencia a una reflexión que su esposa-reina había escrito a consecuencia del universo cuckold.

Recojo a continuación la citada reflexión para vuestra información. Salvo alguna corrección ortográfica y de erratas me he decidido a publicarla manteniendo el texto tal cual me lo han enviado. Yo no estoy de acuerdo en todos los puntos pero si es cierto que el hecho de que el cornudo suba a un altar a su mujer puede convertir a esta en ama hija de puta que le haga la vida imposible pero como dice esta amiga: “sarna con gusto no pica”. Y es que amigos, ¿dónde está el limite de una fantasía corna a otra de tinte sadomaso?

Os voy a pedir un favor, en lugar de subir comentarios como: “te dejo mi whatpp y me avisas” o “yo tengo una situación similar quiero contactar contigo” (que habréis visto que muchos de este tipo de comentarios no publico ya que no aportan nada y al ser anónimos tienen poca credibilidad) prefiero los que aportéis reflexiones personales o experiencias que contribuyan a un debate fructífero para estas prácticas sexuales.

Mi primer comentario al respecto y que puede ser un punto de debate, a colación de lo que opina esta amiga, es que no se puede hablar de blanco y negro en una relación cuckold, dentro de ella cabe una amplia escala de grises que puede ir desde el tonteo en alguna ocasión por parte de una pareja y jugar con esta fantasía a llevar la práctica a un grado de máxima pureza y de plena humillación del macho ex-alfa. Leer, reflexionar y opinar.


Reflexiones personales de la esposa-reina de un auténtico cornudo consentidor

El mantener una relación cornuda te permite desarrollarte totalmente como mujer, vivir experiencias nuevas en todos los órdenes y conocer mejor a los hombres.

Los maridos, por su parte, encuentran su identidad sexual que en muchos casos ha estado oculta. Ser cornudo es una opción sexual como la de homosexual, bisexual, heterosexual, etc. Este tipo de relación no la pueden disfrutar todos. Ellos tienen que tener una predisposición natural para llevar cuernos, un cornudo no se hace, nace con esa condición que se despierta cuando conoce a la pareja perfecta. Actualmente hay muchos más hombres predispuestos a llevar cuernos de lo que parece, hombres que asumen su condición sexual.

Hay corneadores que en realidad estaban pidiendo a gritos unos buenos cuernos y cuando conocen a su mujer perfecta, dejan la condición de macho Alfa para ser los mejores cornudos, para ellos no existen otras mujeres, en su cabeza solo existe la imagen de su amada siendo cubierta y llenada por otros machos Alfa asumiendo de esta manera su condición sexual y permitiendo llegar a límites insospechados a su mujer.

Un marido cornudo puede dejar de pensar por sí mismo y si su mujer quiere puede pasar a un plano donde él acepta solo disfrutar de ella en las limpiezas después de ser cubierta por sus amantes.

En cuanto a los celos, las mujeres que están en este tipo de vida son por norma general celosas y no están dispuestas a compartir ni a su marido ni a su amante salvo estando ellas presentes, pero nunca compartirán a sus esposos con otras, disfrutarán viendo a sus maridos preparando a sus amantes y siendo penetrados por estos. Por otra parte para un cornudo consentidor, los celos son parte inherente de su condición y para su excitación. Lo que no cabe duda es que en las parejas Cuckold su amor, aceptación y complicidad es total llegando a romper todos los tabúes y llegando a incluir en los juegos: cinturones de castidad, sumisión y la penetración con condón a sus esposos, recordándoles así su condición sexual y que la eyaculación sin medios de prevención solo está permitida a sus amantes, entre otras muchas prácticas.

Para muchas de las esposas la palabra CORNUDO es una palabra prohibida, por miedo a hacer daño y humillar a sus maridos, pero no hay que tener miedo a recordarles su condición, tanto oralmente como gráficamente porque nosotras somos las causantes de que su condición salga a la luz, ellos disfrutarán viéndonos con nuestros amantes, escuchando como gozamos y sobre todo limpiando lo que ellos nos depositen en nuestro interior.

Dejarles ver quien manda en casa

Cuando una mujer me pide consejo siempre le digo lo mismo, a las personas que les gustan las personas de su mismo sexo les llamamos gays o lesbianas, porque no llamar a nuestros maridos cornudos si su condición sexual es esa, seréis más felices si empezáis a entender que en casa tenéis a un marido muy especial y le debes tratar como lo que en verdad es. Dejarles ver quien manda en casa, que vuestro sexo y cuerpo solo es para vuestros amantes, preparaos para que todos y cada uno os deje su simiente dentro, dejar que vuestros esposos de vez en cuando estén presentes en vuestros encuentros sexuales y ser felices amando y llamando a vuestro marido por su nombre.

Ser un cornudo es una forma de sadomasoquismo, es una condición sexual, debemos entender que el placer se obtiene de ser humillado por su esposa y esta adopta un papel de dominación que refleja una compleja interacción de la liberación sexual femenina y económica, de la destrucción de la privacidad y el secretismo por la tecnología, de los matrimonios cambiantes y de los valores sexuales más liberales. Un cóctel magnificado en esta condición sexual

Estos hombres consideran a las mujeres unas reinas. Ellos piensan que la sangre que corre por nuestras arterias nos convierte en unos seres adorables, majestuosos, y calientes. Llevan toda la razón, las mujeres ya no somos solo las reinas de la casa. Las mujeres somos las reinas del sexo.

Somos la parte húmeda y fértil del planeta

Nuestra energía sexual es superior a la masculina. Tenemos un cuerpo sinuoso, redondo, aterciopelado, capaz de alcanzar el clímax no una, sino muchas veces. Por eso el corazón nos late más deprisa, pero se desgasta más despacio. Somos la parte húmeda y fértil del planeta.

Quisieron convertirnos en seres frígidos para mantener un orden social. Afirmaron que la virtud estaba en la virginidad, nos desearon castas y para ello se inventaron hasta cinturones, o incluso amputaron nuestro útero, o el clítoris, o los labios mayores y menores. Nos quemaron por hechiceras, por putas y por guarras, dijeron que éramos incapaces de disfrutar del sexo, pretendieron que la maternidad fuera nuestra única razón de ser. Escribieron en los libros sagrados que no teníamos alma.

En los años setenta unos científicos confirmaron que el orgasmo femenino existía. Y eso fue una revolución. Desde entonces, poco a poco, hemos ido ocupando el lugar que nos arrebataron. Bien lo saben aquellos hombres que disfrutan de sus reinas. ¿Cómo? Haciéndolas gozar a tope.

Hay muchas maneras de darnos placer así, pero una en especial nos ha dejado volar: cuckold. De hecho, la podríamos considerar como una práctica sexual extrema, puesto que se carga de un plumazo al menos un par de piedras angulares históricas de la relación de pareja en nuestras sociedades, a saber, el monopolio sexual y los celos.

El Cuckold o Matrimonio Cornudo es uno de los nombres que definen a estas parejas heterosexuales donde el varón es consciente de la superioridad sexual de su mujer y de su condición sexual donde no sólo la permite relaciones con otros, sino que la incita a mantenerlas. El marido cornudo debe ayudar a su esposa a ligar con otros hombres de manera proactiva, le deberá comprar ropa interior “especial” para la primera cita, actuará de chofer y acompañante al encuentro con el otro. Deberá esperarla de manera servicial, sin molestar, y estando siempre a disposición de su esposa o del amante de esta. Y luego incluso se postrará con devoción y deseo ante los restos de esa noche de pasión para dejar el sexo de su reina totalmente limpio.


Es evidente que un estilo de vida así puede resultar liberador para ellas... pero también para ellos. El marido deja de sentir la presión de comportarse como un macho alfa asumiendo su verdadera condición sexual. Su mujer se convierte en una figura a venerar, pero este tipo de veneración sexual altera las tradicionales relaciones de poder en la relación pasando todo el poder exclusivamente a ellas.

Cambiaron los tiempos y ahora son los chicos quienes tienen que portar los cinturones de castidad. Y hasta anillas y jaulas electrificadas para el pene que controlan sus más bajos instintos. Pero ya se sabe que sarna con gusto, no pica.

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