URGENTE: Marido cornudo en Madrid busca corneador 10 para su esposa hotwife 10

Pareja cuckold del Norte de España, con dos años de experiencias cuckold, buscan en Madrid, ciudad a la que acuden con frecuencia, un corneador 10 para la esposa hotwife 10. El cornudo estará presente durante el juego y puede participar dentro de su papel.


El corneador debe ser experto (demostrarlo) con buen físico, atractivo, seductor y con autoridad. Imprescindible buen rabo (nada por debajo de los 21 cm) y sabiendo usarla. Debe saber follar y dar mucho placer. Con aguante y lechero. Ojo, no buscan tipos que se autodenominan empotradores, quieren tíos caballeros que sepan (sin estridencias) seducir y hacer disfrutar a la mujer, tratándola como una dama pero sabiendo cuando está en modo guarra para darle con estilo lo que necesita.

Si estás interesado: envía tu presentación y datos al correo del blog: corneador.toro@gmail.com, adjuntando experiencias con pruebas, fotos demostrativas, etc. para que ella tenga criterio a la hora de decidir. Yo puedo influir en la elección, de acuerdo con las características que considero idóneas para un auténtico corneador y el perfil que quiere Sara, pero es ella la que elige y tiene la última palabra.

El corneador debe estar en Madrid, alrededores o desplazarse, dando por supuesto que es un caballero y un tipo serio. Los que no reúnan estas características o no envíen pruebas irán directamente a la papelera de borrados.

La pareja tiene ya experiencia en el mundo cuckold. Ella es un bellezón de 38, rubia platino, con un cuerpo diez. Podéis verla en las fotos. Es hotwife, no hay que convencerla a que dé el paso, ya lo ha dado…


AVISO

El día que quedé con esta pareja en Madrid para conocernos e intercambiar opiniones era una tarde-noche de octubre. Hacía una temperatura muy agradable. Quedamos en la puerta del Hotel XXXX. Hubo puntualidad por ambas partes. Os aseguro que cuando vi a Sara me quedé boquiabierto. Sara es de esas mujeres en las que te paras para verlas en detalle. Rubia, cuerpo proporcionado con curvas, una sonrisa preciosa, con estilo, un escote de escándalo (para provocar) que permitía distinguir la forma de sus senos y un sugerente canalillo en el que se podía ver como pendía un as de picas silueteado…

Os aseguro que Sara es de esas mujeres que cuando tienes algo con ella, jamás puedes olvidarla. En el sexo, me confiesa su marido-cornudo, es apasionada, con ganas de disfrutar y sabiendo valorar cuando un tipo está a la altura en todos los sentidos. Ojo, no buscan al típico empotrador de discoteca (hormonado y creído), quieren hombres con estilo, educados, sabiendo estar, con potencia y experiencia, seductores y con capacidad. Quieren caballeros que estén a la altura de Sara, es difícil, que sepan seducir a mujeres casadas delante del marido.


ANTECEDENTES
Hola Alberto, somos una pareja de un pueblo del Norte de España. Mi mujer tiene 38 años, un bellezón, rubia platino, ojos claros. Suele vestir provocativa, llama la atención.

Hace dos años que empecé a fantasear con que ella se convirtiera en mi hotwife.

Mi esposa es de esas mujeres que por sí sola atrae la atención de los tíos, de manera natural. Lo tengo comprobado desde que nos conocimos. Está claro que ella siente un placer especial al comprobar como los hombres se paran en ella, esto me animó a dar el paso.

Estaba convencido que por su aptitud y actitud teníamos una parte del camino ya recorrido. Por supuesto que fue necesario mucho diálogo, hablamos de los pros y contras, elaboramos estrategias en pareja lo que nos unió más hasta que un día conseguimos el objetivo.

El objetivo, Alberto, fue que mi mujer, delante de mí, se folló a un chulazo en un club de intercambios de Barcelona.

Al poco tiempo de la velada en Barcelona, mi esposa hizo un trío con dos chicos. Le dieron pero bien, disfrutó mucho. Yo me limité a observar con placer, como nunca lo había hecho, mientras grababa esos mágicos momentos y ver como disfrutaba.



Aquellos dos encuentros no fueron un riesgo para nuestra relación de pareja, es más, despertó una complicidad entre nosotros que con el paso del tiempo pierden muchas parejas.

Somos muy discretos, en nuestro entorno somos una pareja normal, incluso damos la apariencia de aburrida. Por eso todos los encuentros y juegos son fuera de nuestra ciudad. Nos gusta jugar pero nuestros hijos, nuestra familia y nuestro entorno es lo primero. Obviamente, no se entenderían estos juegos. De ahí que para asegurarnos la máxima discreción y privacidad, siempre jugamos fuera de casa.

Tras aquel trío, mi esposa se buscó en otra ciudad un follamigo. Eso sí, en los encuentros que tiene con este tipo yo ni estoy ni participo pero si la llevo al lugar de encuentro y espero abajo, en la cafetería, hasta que ella termina su ratito de placer (el camarero ya me conoce y empieza a sospechar algo)

Después de toda esta evolución puedo decirte con orgullo que somos una pareja cuckold y que yo soy un cornudo consentidor que llevo con mucho orgullo unos cuernos que cada vez son más grandes, más altos y con más puntas.

Por tu blog sabemos que conoces el tema y nos gustaría que nos guiaras y nos dieras otras ideas para seguir evolucionando. Sería un honor que conocieras a mi mujer en persona y que la emputecieras un poco más.


Mi respuesta
Después de leer con atención los correos de este amigo preparé mi respuesta. Me puse a su disposición pero antes tuvimos una larga conversación. Lo primero que le pregunté fue si su mujer estaba de acuerdo en continuar su evolución, siempre digo que es ella la que debe estar segura de dar el paso (la opinión del cornudo es secundaria) El amigo me dejó claro su postura: “lo principal y necesario para que los cornudos como yo disfrutemos es que la esposa esté de acuerdo y que disfrute de ello”.

Yo me dediqué un buen rato a ensalzar las bondades de su esposa. Os puedo asegurar que es un pibón, una mujer que hace doblar el cuello a cualquier tipo que pase a su lado, lo pude comprobar en varias ocasiones.

También me confesó que el había sido el impulsor de estas prácticas y que valoraba como un logro el que solo en dos años se convirtieran en una pareja cuckold. Me comentaba orgulloso como disfrutaban los dos de esta práctica… “Alberto, prueba de que ella disfruta es que tiene dos follamigos (siempre lejos de nuestro entorno), yo ni siquiera les conozco, mi mujer me ha mandado fotos de sus encuentros, sobre todo de cuando les está comiendo la polla. Las fotos la solía recibir estando en la cafetería de abajo mientras esperaba a que ella terminara".

También me confesó que ha estado presente en alguna de las aventuras de su esposa y me relató como su presencia ha supuesto una culminación de su estatus cuckold y el nivel de hotwife alcanzado por Sara. En concreto se refería a que contactaron con dos chicos, amigos entre sí… "la idea era quedar con ellos a cenar, mi mujer iría vestida muy provocativa con un vestido látex lo suficientemente corto para mostrar el triangulito del tanga y un indecente escote punto de atención de cualquier tío que pasara a su lado". “Yo tuve el privilegio y el inmenso placer de hacer fotos en la habitación del hotel y algún video que recogía como se la follaban delante de mí”, me aseguró el cornudo.

Me llamó la atención, no siempre ocurre, el grado de satisfacción que este amigo expresaba al referirse a los encuentros que su mujer había tenido, “todos eran chicos muy atractivos”, me aseguró.

No quitaba mérito a ninguno de los que Sara ya se ha tirado pero me planteó su deseo, quería darle a su esposa la oportunidad de tener a un corneador 10, con experiencia en este tipo de lides y que fuese proclive a que el marido esté presente, con la posibilidad (como yo digo) de que el cornudo tenga un papel proactivo (supongo que ya sabéis a que me refiero).

Y así llegamos al inicio de esta entrada en la que hago una llamada a toda la comunidad corneadora de España para buscar a un corneador 10 para una hotwife 10.

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Pepe Corno, marido de Lulu: “el corneador entendió mi acto y sacó su verga de mi esposa y la introdujo en mi boca mientras mi señora me acariciaba la cabeza”

Querido Alberto, quiero compartir en tu prestigioso blog una de las últimas travesuras de mi señora esposa, esta vez con su actual pero no muy recurrente amante, el mencionado caballero es su odontólogo, dieciséis años menor que mi esposa, recién casado y apropiadamente dotado.




Lo ocurrido se dio hace poco en un viernes que mi esposa me pidió llevara a nuestras hijas al día siguiente, es decir el sábado, a una reunión en casa de una amiga de ellas, lo cual accedí. Salí alrededor de las 09:00 a.m., camino a la reunión de las niñas, me demoré algo más de una hora entre ir y regresar, al llegar a casa encontré un auto conocido frente a nuestra casa y me preparé con mi teléfono para filmar lo que me iba a encontrar luego de atravesar la puerta de mi propia casa.




Al entrar noté un silencio interrumpido con el caminar de mi perro y su inquietud por subir a nuestro dormitorio, debo suponer por el olor a sexo que desprendían quienes se encontraban en nuestra alcoba.




Al subir y abrir la puerta de mi dormitorio encontré la más sexy imagen que podría un cornudo como yo disfrutar y es el ver a mi esposa vestida con una sexy babydol (enaguas, pieza de lencería, nota de Alberto Toro) cabalgando sobre la verga de su amante de turno que estaba desnudo totalmente sobre nuestra propia cama matrimonial, deshonrando nuestro lecho con tan morbosa y cornuda escena.



Como buen cornudo, evité en lo posible interrumpirlos es más ni los saludé, dejé que dieran rienda suelta a su lujuria y pasión, mientras penetraba a mi mujer sin preservativo y justo en aquel momento que entré a nuestro dormitorio ella se desnudó completamente y él seguía fogosamente penetrándola.


Como comprenderás simplemente me dediqué a disfrutar de la maravillosa película porno que me ofrecían en vivo y en directo y cuya protagonista no era ni más ni menos que mi esposa y el set donde se desarrollaba era nuestro propia cama donde hemos compartido nuestros quince años de casados.


Pepe Corno sopesa los huevos del amigo corneador después del mamporreo corno.


Trágatelo todo cachudo
Supe que el caballero en mención había llegado apenas salí de casa, mi querida esposa lo había recibido con esa sexy ropa negra de encajes, debo confesarte esta vez que tuve tal excitación que me provocó ganas de lubricar a mi señora mientras el corneador la penetraba y al lubricar me refiero hacerlo con mi propia boca. Fue algo delicioso sentir los fluidos de ambos atraídos por mi lengua y mezclados en el paladar, el corneador entendió mi acto y seguidamente sacó su verga de mi esposa y me la introdujo en mi boca, mientras excitada mi señora me acariciaba la cabeza y empujaba para que “trague” tan delicioso miembro de su amante mientras me decía “trágatelo todo cachudo”, “esto hago cuando no estás en casa”.Seguidamente me confesaba que no era la primera vez que se la comían en nuestra casa algo que me causaba más morbo pero sobre todo orgullo de llevar en alto mis cachos. Luego de un rato me apartaron para seguir culeando si no lo hacían yo hubiera seguido prendido en la verga de su corneador.


Qué se vea el as de picas¡

Mientras seguían culeando me acercaba a sobar los testículos de su amante tal y como lo demuestran las fotos y video que te adjunto al presente. Antes de terminar ellos me llamaron para que acercara mi boca a los pechos de mi amada esposa ya que la intención de su dentista era eyacular en ellos y en mi cara, algo que accedí sin siquiera pensarlo, al rato sentí un chorro directo a mi cara y empecé a lamer los pechos bañados en semen de mi querida esposa.



Luego de esta fabulosa jornada, los dejé descansar en nuestra cama y fui a comprar unas bebidas y cervezas para atender al corneador que gentilmente se había comido a mi señora.



Ellos se quedaron dormidos un poco y fui a otro dormitorio a esperar a que ellos necesiten de mi asistencia, pero al cabo de unos 40 minutos volví a escuchar gemidos y corrí para entrar al dormitorio pero mi esposa de manera tajante me dijo “esta vez no amor, déjanos culear tranquilos” cosa que hice y simplemente esperé a que bajaran al comedor y atender a su dentista amante antes de que se despidieran con un fuerte y lengudo beso. Yo solo me limité en agradecerle por haberse culeado a mi señora.


Espero tus comentarios querido Alberto y estoy abierto a que tus dilectos seguidores me escriban con sus comentarios y opiniones tanto a tu Blog como en mi perfil de Twitter.
@PepeCorno

Fuertes saludos. Pepecorno

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Alberto Toro responde

Mi querido amigo, en primer lugar: Felicidades. Tu confesión y el documento gráfico certifica que Lulu ya te permite participar de una manera más activa en sus juegos cornos. Ya nos contarás con más detalle, el momento en el que al entrar en casa, alertado por el perro, deduces que Lulu está en plena faena. La verdad es que al dentista se le ve como en su propia casa y con su propia mujer, aunque sea tu esposa. Felicidades también por bajar al pilón, aunque en este caso no hizo falta que ordenaran ya que cuando ya la tienes dentro del morro es cuando Lulu te dice que tragues (detalle importante)

También quiero agradeceros el documento gráfico que nos permite ver la belleza y soltura de Lulu y la señal inequívoca: el as de picas que tanto signifcado trasmite en este tipo de juegos de pareja. Gracias.










Qué hinchadito, prueba del grado de excitación de Lulu en esos románticos momentos junto a su amante, en el lecho marital.




Aprovecho para adelantaros una primicia. Por fin, vamos a disponer de la entrevista que teniamos pendiente con Lulu. Seguro que será del máximo interés para todos los seguidores de esta gran pareja y de este humilde blog.

El descanso de la guerrera.

Y ahora, el video del momento. Gracias Lulu, Gracias Pepe Corno y gracias también al dentista se le ve muy en su papel y sin su participación esta fantasía no hubiera sido realidad. Y luego, todos vosotros, cabrones, a comentar.







“A mí me gustan mayores, que no me quepa en la boca”

Es algo más que una moda o una tendencia. El hecho de que las parejas incluyan entre sus fantasías las prácticas cornudas “consentidas” es una realidad, sin paliativos. Que para muchas parejas la presencia real o irreal de un tercero es uno de los recursos más habituales, es prueba de ello. Y las estadísticas, los comentarios, las canciones, los contenidos velados o no en películas, series de televisión, entre otras razones, así lo demuestra.


Seguro que muchos de vosotros conocéis el tema: “mayores”. Lo canta Becky G: cantante, compositora, rapera, actriz y modelo estadounidense con ascendencia mexicana (y como siempre digo, VIVA MÉXICO) Es probable que el tema hubiera pasado desapercibido para la mayoría de los mortales aunque la niña lo canta e interpreta a la perfección y su letra puede escandalizar a más de un sepulcro blanqueado. Sin embargo, la crítica o la prohibición de la canción en algunas televisiones han servido de amplificador para que todos sepamos de “mayores”.

Pero amigos como podréis confirmar cuando veais el video, aparece un tercero y el novio o esposo, aunque lo rechace en un principio, termina aceptando el hecho, lo consiente e incluso espere a su chica abajo, en el coche, después de una sesión con un tercero, el amigo mayor y caballero.

Seguro que muchos de vosotros habéis disfrutado de la experiencia de quedar con el matrimonio en el bar de abajo. Después de saludar al marido, la esposa y tú, os habéis subido al apartamento. Habeis echado un rato y al terminar ella ha llamado al marido para decirle que había finalizado y que fuera a recogerla. Colofón ideal para un encuentro cornudo.

Y lo que siempre digo, el marido o el novio cornudo pueden ser unos tipos sobresalientes en todos los sentidos y el amigo corneador estar por debajo del marido o incluso ser mayor o madurito. Es quizás ahí, cuando el cornudo puede sentir un placer especial, ver como su esposa prefiere guarrear con un tipo peor que él. Por cierto, esta táctica bien planteada por la esposa o novia puede poner en su sitio a algún maridito egocéntrico.

Ahora el video: “A mí me gustan mayores” (Cierto, Becky, suelen tener más experiencia y son más caballeros) “Que no me quepan en la boca”, cierto también y es que los mayores suelen tener con la edad un cipote más consistente, con los años todo se hace más grande.

Todos, especialmente los mayores, estamos ya enamorados de Becky G. Aunque te quedes con nuestra cartera.



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